La zanahoria es un vegetal con muchos usos en el arte culinario. Es muy fácil obtenerlas en cualquier región del mundo, por lo que es consumida en todas sus formas. Su color principal es el naranja, el cual proviene del betacaroteno, que es la llamada vitamina A de origen vegetal. Las más comunes son de ese color, aunque debemos saber que existen zanahorias de diferentes colores, como amarillas, blancas y moradas, muy beneficiosas para la salud.
Cómo preparar un jugo de zanahoria
La pulpa de la zanahoria es dura, por lo que no produce tanto jugo como una naranja. Esa es la razón por la que se recomienda utilizar una buena cantidad de zanahorias en el extractor de jugos donde se separa la pulpa del líquido. Esta pulpa puede ser utilizada posteriormente para añadir a algún guiso, sopa o, sencillamente, para hacer alguna croqueta deliciosa.
Con el extractor. Lavar 5 zanahorias pequeñas o 3 grandes, con un cepillo de cocina, no es necesario pelarlas. Colocar las zanahorias en el extractor de jugo. La fibra de las zanahorias saldrá por un lado y quedará un vaso de jugo puro con todos los nutrientes que el cuerpo necesita.
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Con licuadora o mixer. Lavar las zanahorias con un cepillo de cocina y cortarlas en trozos pequeños o rallarlas para hacer más fácil su preparación. Colocar medio vaso de agua en la licuadora y añadir las zanahorias, licuar hasta que esté bien la mezcla. Colar el resultado para separar los residuos de zanahoria. (Podrá servir luego para preparar croquetas o añadir en otras recetas).
Con naranjas. Para hacer más agradable el sabor del jugo de zanahorias y potenciar sus efectos, conviene mezclarlo con el jugo de igual cantidad de naranjas exprimidas, o pasadas por el extractor de jugos.
Con jengibre y pepino. 6 zanahorias, 1 raíz pequeña de jengibre, 1 naranja, 1 pepino. Pelar la naranja y lavar las zanahorias y el jengibre. Agregar los ingredientes en el extractor y consumir el jugo inmediatamente.
Aportes nutricionales del jugo de zanahoria
Son muchas las propiedades nutricionales que la zanahoria puede aportar al organismo en minerales y vitaminas, fibra y carbohidratos.
Betacaroteno. La vitamina A contribuye notablemente a la salud ocular. Es un antioxidante natural que protege al organismo de los radicales libres. Una taza de jugo de zanahoria otorga 3,2 g, un poco más de lo recomendado de consumo diario de vitamina A.
Calcio. Es necesario en el organismo y es beneficioso para diferentes partes del cuerpo humano. Se recomienda 1,3 g de calcio para mujeres embarazadas y menores de 2 años, 1 g de calcio para adultos y 1,5 g para personas mayores de 50 años de edad. Un vaso de jugo de zanahoria aporta al organismo 0,12 g de calcio, equivalente al 12 % de la recomendación diaria.
Hierro. Es un mineral esencial para transportar oxígeno y dióxido a la sangre. Ayuda a producir colágeno y fortifica el sistema inmunológico. El consumo de hierro en conjunto con los alimentos con vitamina C maximiza su absorción en el organismo. La deficiencia de este mineral produce la temida anemia, que limita la energía en el cuerpo y afecta el ritmo de vida personal, por lo que el jugo de zanahorias en combinación con la naranja y la remolacha es muy usado para combatir la anemia.
Magnesio. Desempeña un rol fundamental en el organismo, ya que mejora la salud de los huesos, contribuye a que se regulen los niveles de azúcar en sangre y tiene mucha relevancia en el funcionamiento de las enzimas. Actúa además como energizante en el organismo. El magnesio contenido en el jugo de zanahorias ayuda con la absorción de los nutrientes, así como a digerir las grasas en el cuerpo.
Vitamina E. Es un antioxidante natural que brinda un gran apoyo al sistema inmunológico y protege al organismo de los daños que pueden causar los radicales libres que generan el estrés oxidativo, degeneración celular y envejecimiento prematuro. Consumir un vaso de jugo de zanahoria proporciona 2,5 microgramos de vitamina E y 16,7 microgramos del consumo recomendado para los hombres y mujeres.
Vitamina K. Ayuda a absorber el calcio y es sumamente importante para la coagulación de la sangre, proporcionando beneficios para la prevención y el tratamiento de enfermedades vasculares y óseas. Un vaso de jugo de zanahoria tiene 51 microgramos de vitamina K, que otorga alrededor del 50 % de lo recomendado diariamente en adultos.
Beneficios del jugo de zanahoria
Concentra todos los nutrientes, minerales y vitaminas, y su consumo provee muchos beneficios al organismo.
1 Protege la visión. Los antioxidantes potentes como son el betacaroteno que se convierte en la vitamina A de origen vegetal, la luteína y zeaxantina, están contenidos en el jugo de zanahoria y ayudan a proteger la salud ocular. La deficiencia de luteína y zeaxantina aumenta el riesgo de perder la vista con el envejecimiento, mientras que la deficiencia de betacarotenos genera problemas en la visión, como ceguera y degeneración macular. Consumir el jugo de zanahorias ayuda a reducir el riesgo de degeneración macular y también de las famosas cataratas.
2 Fortalece el sistema inmunológico. El jugo de zanahorias ayuda a evitar el daño que causan los radicales libres y las bacterias dañinas, así como la inflamación. Esto se debe a la cantidad de antioxidantes que posee, como son el betacaroteno, la vitamina C, el licopeno, y la luteína, entre otros.
3 Facilita la digestión. Consumir una comida deficiente sin los nutrientes necesarios va lesionando el sistema digestivo. El jugo de zanahorias contribuye a que se puedan absorber los nutrientes de una forma más fácil en el tracto digestivo. Con el uso del extractor, las fibras de la zanahoria se descomponen y es mucho más fácil liberar las vitaminas y minerales. Cuando los nutrientes penetran en el estómago, son absorbidos inmediatamente, ya que los ingredientes entraron predigeridos.
4 Contribuye a un mejor embarazo. El jugo de zanahoria contiene vitamina A y C, que son poderosos antioxidantes. Actúan conjuntamente con el calcio en la formación y desarrollo de los huesos, así como los cartílagos del feto. Contiene además folatos, para prevenir lesiones que puedan suceder en el nacimiento del bebé. Por otra parte, los antioxidantes impiden la formación de radicales libres y fortalecen el sistema inmunológico tanto de la madre como del feto.
5 Ayuda a combatir el daño al ADN. Los fitoquímicos carotenoides y el betacaroteno antioxidante que contienen las zanahorias son las fuentes más naturales de estas sustancias que ayudan a combatir el daño al ADN, así como los niveles de inflamación que atacan al organismo.
6 Ayuda a reducir el colesterol malo. El jugo de zanahorias es rico en antioxidantes, con una excelente fuente de potasio, esto hace que aumente la capacidad del cuerpo para que pueda digerir la grasa. Así, el sistema digestivo puede absorber mejor los alimentos, reducir el riesgo de enfermedades cardiacas, así como de accidentes cerebrovasculares, beneficiando igualmente al organismo en general.
7 Contribuye a nivelar el azúcar en sangre. Tanto los carotenoides, como el magnesio y el manganeso que contiene el jugo de zanahoria ayudan a controlar los niveles de azúcar y a aumentar la insulina en el organismo.
8 Contribuye a combatir el cáncer. Según estudios realizados, se investigó que el consumo de zumo de zanahorias por un mes ayuda a defender el cuerpo contra las células cancerígenas. Esto se debe al contenido de antioxidantes que ayudan a combatir el daño celular. Puede reducir el riesgo sobre todo en cánceres de mama y ovario; asimismo, combatir las células que dominan la leucemia. La acción enérgica de los carotenoides ayuda a mitigar el estrés oxidativo que daña la regeneración celular.
9 Ayuda a mejorar la salud de la piel. El jugo de zanahoria tomado a diario ayuda a combatir la infección e inflamación que se produce cuando surgen problemas en la piel. Combinado con el de naranjas, que contiene vitamina C, ayuda que la piel pueda recuperarse más rápidamente de heridas, erupciones y problemas cutáneos.
10 Fortalece la salud cerebral. Ayuda a disminuir los riesgos de tener problemas mentales o de memoria, especialmente en la demencia senil y el alzhéimer. La razón principal es porque la inflamación ocasionada por cierto tipo de comidas crea radicales libres y produce el estrés oxidativo que daña las células, evitando así que puedan regenerarse. Todo esto debilita las funciones cerebrales. Al consumir suficientes nutrientes antioxidantes, estos neutralizan el crecimiento de los radicales libres. El estrés oxidativo causa daño al ADN en las células, aumentando así el riesgo de envejecimiento prematuro, inclusive el cáncer.
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