1. Antecedentes
En materia de antecedente puede tomarse el caso de los EE.UU. por ser el país que mayor influencia ha tenido en la configuración de los tratados internacionales sobre fiscalización de drogas. Dejando de lado una serie de medidas que no tuvieron mayor trascendencia, debido a la falta de mecanismos eficaces que motivaran el cumplimiento de las leyes impositivas, fue el notable incremento de las transacciones comerciales de origen extranjero, sobre todo de evasión tributaria y fiscal, lo que motivó con el paso de los años una creciente preocupación por parte de las autoridades sobre el origen ilícito de grandes sumas de dinero que ingresaban y salían de los EE.UU.
Aunque inicialmente esta preocupación se limitó a las ganancias que provenían de las operaciones que llevaban a cabo en las casas de juego y lugares parecidos respecto de las apuestas que no se declaraban, conforme se fueron incrementando el tráfico de drogas y las ganancias que se derivaban de ello, los márgenes de fiscalización se tuvieron que hacer más estrechos y estrictos. Han sido la reacción y la creciente preocupación social suscitada por el alarmante incremento del tráfico y consumo ilegal de la droga en los últimos años los que hicieron que la opinión pública empezara a tomar conciencia sobre la magnitud del problema y presionara para se promulguen normas que restrinjan drásticamente la complacencia con que los bancos y las instituciones financieras de muchos países aceptaban dinero proveniente del narcotráfico.
Aunque el narcotráfico implica necesariamente una infinidad de facetas que dependen unas de otras, y que van desde lo que producen drogas, pasando por los que trafican hasta llegar a los consumidores, puede decirse que las ganancias que produce este ilícito negocio es el incentivo más importante que motiva a cualquier traficante, aquí es donde se origina el lavado de dinero; por tal motivo es que el narcotráfico está muy relacionado con el lavado de dinero.
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2. Referencias conceptuales y fundamentos
En realidad no existe una definición propia que esté sustentada en una terminología técnica o jurídica, pero se entiende que el lavado de dinero es el proceso de esconder o disfrazar la existencia, destino o uso ilegal de bienes productos de actividades ilegales para hacerlos aparentar legítimos.
Cuando un individuo obtiene dinero por medios ilegales o aunque lo consiga por medios legales no declara este ingreso a las autoridades monetarias correspondientes, está creando lo que se conoce como dinero negro.
En general, involucra la ubicación de fondos en el sistema financiero, la estructuración de transacciones para disfrazar el origen, propiedad y ubicación de los fondos, y la integración de los fondos en la sociedad en la forma de bienes que tienen la apariencia de legitimidad.
Una interpretación amplia sobre las implicancias del abuso del poder económico y su complacencia indirecta con el tráfico de drogas nos acerca al tema del lavado de dinero. Existen muchas instituciones financieras especializadas en blanquear dinero proveniente del narcotráfico, que genera rentas e ingresos que no se pueden declarar ante las autoridades económicas.
Los medios y formas de blanquear dinero son infinitos y dependen tan solo de la sagacidad e imaginación de la persona que posee dinero negro.
Uno de los efectos macroeconómicos más graves del blanqueado de dinero es en el sector privado, ya que quienes los practican emplean empresas de fachada que mezclan las ganancias de actividades ilícitas con fondos legítimos, para ocultar ingresos mal habidos. En Estados Unidos por ejemplo la delincuencia organizada ha utilizado las pizzerías para encubrir ganancias provenientes de la heroína.
En toda actividad de blanqueo se habla de dos categorías: conversión y movimiento.
La conversión tiene lugar cuando los productos cambian de una forma u otra, como cuando se compra un giro o un automóvil con ganancias ilícitas; los productos ilícitos originales han cambiado de forma, de dinero en efectivo a un giro o a un automóvil. Se produce en movimiento, cuando los mismos productos financieros cambian de localidades, como cuando los fondos son transferidos telegráficamente a otra ciudad o enviados a través del correo.
Ahora bien, el dinero ilegal se blanquea en atención a los problemas contables, tributarios y criminalísticos que para los traficantes de droga genera el hecho de tener que realizar todas sus operaciones de comercio de sustancias fiscalizadas en dinero efectivo. Las drogas no pueden pagarse a través de títulos valores o tarjetas de crédito que obligarían al traficante a registrar su identidad.
En consecuencia, para que las ganancias se realicen o bienes de procedencia ilegal puedan salir al mercado se requiere realizar diversas operaciones y transacciones que les va otorgando legalidad aparente y formal. Y los informes oficiales indican que el proceso de blanqueo de dinero en moneda circulante se origina en EE.UU., Canadá y Europa, luego se proyecta a los países de economía marginal dependientes del Imperialismo.
El dinero lavado proveniente del narcotráfico en el Perú, Colombia, México y Bolivia se realiza de cocadólares en dólares o moneda nacional circulante, el lavado de dinero y la exportación de drogas son el primer negocio de exportación. En el proceso de blanqueo de cocadólares es denominado también como delito de “black money”, ilícito penal en el Perú que estaba previsto en el artículo 296-B del Código Penal, modificado por la Ley Nº 27765. Además, el narcotráfico tiene una multiplicidad de razones de distinto orden para cambiar de apariencia, el origen y el uso que le dan a su dinero. El aspecto material del dinero, entendido como monedas o billetes circulantes, es un aspecto que genera una serie de problemas de visibilidad, transporte, seguridad, detección, etc. De allí la importancia de que el traficante concibe a la forma como maneja su dinero.
3. Función y características
La función del lavado de dinero es propiciar e implementar mecanismos económicos o financieros que permitan que los ingresos provenientes de una actividad ilegal, como lo es el narcotráfico, sean absorbidos por los movimientos de intermediación financiera o de contabilidad general por el producto nacional bruto. Las ganancias de la droga pasan a ser exponentes de capital legítimo, cotizable y debidamente registrado. Lo que identifica de manera especial a estas operaciones de sustitución y legalización de bienes y capitales se relaciona con dos aspectos:
3.1. Al modus operandi:
Lo emplea el agente; son los actos que lo materializan, se ejecutan observando siempre todas las formalidades y procedimientos usuales y regularmente exigidos por cualquier negocio jurídico o financiero.
3.2. Entre el agente de lavado y el origen ilegal del dinero:
El agente no debe estar directa ni indirectamente vinculado con la ejecución de los delitos de tráfico ilícito de drogas que propiciaron el capital ilegal.
Formas y etapas de lavado
Entre algunas de las formas más comunes para el lavado de dinero se incluyen las siguientes: 1. Estructurar: uno o varios individuos hacen múltiples transacciones con fondos ilegales por cierto período de tiempo, en la misma institución o en varias instituciones financieras.
2. Complicidad de un funcionario u organización: cuando los empleados de las instituciones financieras o comerciales facilitan el lavado de dinero al aceptar a sabiendas grandes depósitos en efectivo, sin llenar ni presentar los informes de transacciones en efectivo cuando es necesario, llenando ITE falsos, exceptuando incorrectamente a los clientes de llenar los formularios requeridos.
3. Mezclar: cuando se combinan los productos ilícitos con fondos legítimos de una empresa, y después presenta la cantidad total como renta de la actividad legítima de tal empresa.
4. Compañías de fachada: la compañía de fachada puede ser una empresa legítima que mezcla los fondos ilícitos con sus propias rentas. Puede estar ubicada físicamente en una oficina o a veces puede tener únicamente un frente comercial.
5. Compras de bienes o instrumentos monetarios en efectivo: el lavador de dinero compra bienes tangibles (automóviles, propiedades, etc.) o instrumentos monetarios (giros bancarios y postales, cheques de gerencia o de viajero, y valores), con el efectivo originado de la actividad criminal.
6. Contrabando de efectivo: involucra el transporte físico del efectivo; puede estar escondido en el equipaje o ser llevado por la persona que actúa de correo. A pesar de las limitaciones, los lavadores de dinero han demostrado un alto grado de imaginación al encontrar nuevos medios para mover el producto criminal en efectivo.
7. Transferencias telegráficas o electrónicas: son las más usadas para estratificar fondos ilícitos, en términos del volumen de dinero que puede moverse y por la frecuencia de las transferencias, ya que les permite enviar fondos a su destino rápidamente, y el monto de la transferencia normalmente no está restringido.
8. Ventas fraudulentas de bienes inmuebles: el lavador compra una propiedad con el producto ilícito por un precio declarado significativamente mucho menor que el valor real.
9. La formación de compañías de portafolio o nominales (shell company): es una entidad que generalmente existe solamente en el papel, no participa en el comercio (a diferencia de una compañía de fachada).
El proceso de lavado de dinero pasa por ciertas etapas:
1. Colocación:
Es el estudio previo del sistema financiero que debe hacer el agente del lavado, a fin de distinguir las agencias de intermediación financiera que resultan más flexibles al control de las operaciones que realizan sus clientes, para luego depositar en aquellas el dinero sucio y obtener instrumentos de pago como chequeras, etc.
2. Intercalación:
El agente del lavado intercala sucesivas operaciones financieras o comerciales utilizando los instrumentos de pago que recibió del sistema financiero en la etapa anterior de colocación. Con ellos la mayoría de veces el agente va a adquirir inmuebles, vehículos, etc. Y luego estos bienes van a ser revendidos a terceros incluso por debajo de su precio, pero con una particular exigencia: que no sean pagados en dinero en efectivo, sino a través de cheques o mediante permuta con acciones u otro tipo de bienes.
3. Integración:
Finalmente, concluye el ciclo del lavado con esta etapa.
Se realiza la inserción del dinero ya “lavado” por las etapas precedentes, en nuevas entidades financieras o su repatriación del extranjero.
Seguidamente, ser invertido en empresas legítimas, reales o simuladas, pero que están dotadas de sus correspondientes registros contables y tributarios, lo cual hará que el capital originariamente ilegal pueda expresar ahora una legitimidad ostensible y verificable frente a cualquier medio o procedimiento de control contable o tributario convencionales. Si el dinero ilegal logra penetrar el sistema financiero, resulta poco probable identificar, luego, con certeza la procedencia ilícita de los bienes o capitales involucrados. Ello se debe, fundamentalmente, como ya se anotó, al hecho de que durante la etapa de intercalación las operaciones comerciales y financieras se ejecutan con extrema rapidez y variedad. Pero en el proceso de blanqueo el lavador de dinero utiliza mucho los INSTRUMENTOS financieros que también son usados por las empresas comerciales legítimas. (Fuente: monografias.com. La autoría es atribuida a Frank Ricardo Niño Díaz).
