Afecciones respiratorias

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Los niños menores de cinco años con tos y dificultad respiratoria deben ser tratados por posible neumonía si tienen respiración rápida, cuadro febril y distensión abdominal.

La doctora Alicia Alcaraz Dalles, neumóloga infantil, afirma que identificar el agente etiológico es muy difícil en niños menores de cinco años, por ello se evaluará la gravedad del cuadro, para identificar los factores de riesgo o las patologías asociadas, es muy importante para tomar la mejor decisión terapéutica.

“Generalmente el cuadro clínico se inicia con un proceso respiratorio de las vías superiores, con fiebre alta, odinofagia (dolor al tragar), otalgia (dolor de oído), y tos seca. Se puede establecer un diagnóstico presuntivo de neumonía cuando además de la tos, el niño presenta una respiración rápida (taquípnea). Esta se define como mayor de 60 respiraciones por minuto en niños menores de dos meses; como mayor de 50 respiraciones por minuto en niños de dos meses a 11 meses; y mayor de 40 respiraciones por minuto en los niños entre el año y los cuatro años”, informa.

Alcaraz resalta que el recién nacido por ejemplo no succiona, rechaza alimentos, está soñoliento, presenta vómitos, distensión abdominal, palidez, hipotermia, etc. En ocasiones se inicia el cuadro con convulsiones.

“En lactantes y niños pequeños puede iniciarse con un cuadro febril brusco siendo las convulsiones la razón de la consulta. Se observa al progresar el cuadro, inquietud, o letargia, inapetencia, quejido espiratorio, distensión abdominal y taquicardia”, apunta.

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Agrega la doctora que en las neumonías virales el examen físico suele ser muy pobre. Es importante para disminuir la morbimortalidad por neumonía dos niveles fundamentales.

El primer nivel es el ambiental: mejorar la vivienda y la higiene familiar, aumentar el estado nutritivo, promover la lactancia materna, disminuir la polución atmosférica educando a los padres en el cuidado de sus hijos y evitando el hacinamiento. En tanto, en el nivel específico cumplir con las vacunaciones antivirales bacterianas.

Contacto interhumano

La doctora Alcaraz refiere que el mayor contacto interhumano contribuye a la transmisión de infecciones mediante gotas de secreciones.

“La presencia de tres o más niños menores de cinco años en la vivienda o la concurrencia a guarderías se asocia a un incremento de 2,5 veces en la mortalidad por neumonía. Las muertes por neumonía aumentan considerablemente durante los meses de invierno”, informa la profesional.

La radiografía es un elemento de gran ayuda para el diagnóstico de la neumonía, aunque en ocasiones igual puede ser difícil la determinación del diagnóstico etiológico. Las neumonías virales producen cuadros muy variables.

darzamendia@abc.com.py