Batalla diaria

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El lavado de manos debe realizarse antes y después de la atención de pacientes, e inmediatamente luego de haberse retirado los guantes.

El Dr. Arnaldo Noguera, especialista en terapia intensiva, también nos explicó en qué consiste la valiosa práctica del lavado de manos.

–¿Cuál es la gran batalla que se puede ganar al lavarse las manos en terapia intensiva?

–La batalla que intentamos ganar día a día en los centros asistenciales en general y con mayor importancia en la terapia intensiva es la prevención de la aparición de infecciones hospitalarias. Este objetivo se puede lograr gracias a una sencilla práctica del lavado, que tiene por objetivo eliminar, por arrastre, la mayor cantidad de gérmenes de las manos del personal de salud.

Otras recomendaciones son mantener siempre uñas cortas, limpias y sin esmalte.

–¿Es el alcohol en gel más efectivo todavía?

–El alcohol en gel no reemplaza el lavado de manos. Lo ideal es primero utilizar agua y jabón, frotando bien. Enseguida enjuagar, secar bien y aplicar el alcohol en gel.

–¿Qué ocurre si el médico o la enfermera tienen contacto con sangre, secreción o líquidos?

–Se recomienda el uso de guantes estériles para la realización de procedimientos invasivos (punción lumbar, diálisis, aspiración de secreciones, colocación de catéteres, etcétera). Una buena técnica de lavado de manos con jabón en trozos es suficiente si se van a utilizar guantes estériles. Pero en el caso de existir contacto accidental con estos fluidos, se utilizará solución jabonosa antiséptica.

Se debe evitar el uso de soluciones jabonosas antisépticas cuando no es requerido estrictamente, ya que estas en su mayoría resultan irritantes, erosionan la piel y condicionan una mayor colonización.

–¿Qué ocurre al tocar la cama, las sábanas, incluso el estetoscopio?

–El lavado de manos debe realizarse entre la atención de un paciente y otro (especialmente en las unidades de cuidados intensivos). De esta forma se evita el traspaso de microorganismos, por contacto con reservorios probablemente contaminados, especialmente después del contacto con pacientes colonizados con microorganismos multirresistentes.