Bien de familia

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Ante el deterioro de las relaciones familiares, surgen los casos de jóvenes que se pierden en las drogas o la violencia. La pareja que tiene hijos debe comprometerse a cuidarlos e invertir tiempo y esfuerzo en ellos.

Marina Velázquez Valiente, magíster en Ciencias de la Familia, vive en México y en una breve visita nos habló de cómo proteger a los jóvenes.

–¿Cuál es el papel de la mujer en la familia?

–La madre está olvidando que ella, por esencia, es educadora. Está descuidando su rol como madre de familia centrando su atención en el trabajo fuera de la casa. Esta es una de las grandes crisis en la actualidad, en la que la madre como cabeza educadora está tirando más hacia lo profesional que hacia la familia. A mí siempre me dijeron que la calidad de tiempo es más importante que la cantidad, pero no estoy de acuerdo con eso. Pienso que la calidad y la cantidad son importantes.

–Pero la responsabilidad es de ambos padres.

–Es necesaria la presencia de los padres en la casa para los niños. Yo soy profesora en México, y me doy cuenta de la importancia del acompañamiento de los padres. Se nota la diferencia.

–¿Cómo será la educación de los niños?

–La educación de los niños es como un péndulo. Hay veces en que uno debe ser rígido y otras en que debe ceder. El hijo cuyo padre es muy duro tiende a revelarse. Es un tire y afloje constante. Por otra parte, los niños que no tienen límites se desvirtúan.

Cada hijo es un ser humano único e irrepetible, y eso es lo que hace que nuestro trabajo sea difícil, porque queremos educar a nuestros hijos por igual; sin embargo, ellos necesitan un sistema diferente. El porcentaje de los niños que se cuidan más del alcohol, el cigarrillo o de otras sustancias que circulan en las fiestas porque sus padres irán a buscarlos es muy alto en comparación con aquellos que saben que el chofer irá a esperarlos o que irán a la casa de sus compañeros a dormir, ya que no deberán dar explicaciones. Este simple hecho, el de buscar a los adolescentes de la disco, ayuda a que se cuiden, porque saben que sus padres irán y serán indagados sobre lo que pasó y cómo pasó la noche en la fiesta. Suele suceder que, por la euforia del momento, los jóvenes cuenten todo lo que sucedió con detalles; entonces, la comunicación no se pierde. Debemos apostar por el diálogo.

–¿Cómo deben encarar los padres la prevención del consumo de drogas?

–La información es la mejor prevención contra las drogas. Los padres deben sentarse con sus hijos y hablar acerca de este tema; explicarles de qué se trata, por qué no se debe consumir, cuáles son los riegos de probar, etc. El cerebro del ser humano termina de desarrollarse entre los 21 y 22 años. Debemos acompañarlos, informarles, buscar conciencia para la prevención.