De visita en nuestro país mencionó que realizó un trabajo de investigación, “en el Hospital La Fe junto a un equipo formado por miembros del servicio de Oncología Médica y del Centro de investigación, gracias a una beca de post-residencia de 3 años de duración. Me permitió que participara en el mismo a la par que en la asistencia sanitaria. Incluyó 60 pacientes con cáncer de pulmón en el cual se midieron marcadores de angiogénesis en sangre para valorar su posible valor pronóstico y predictor de respuesta”.
Para entenderlo un poco más la Dra. Fleitas Kanonnikoff señaló que “la angiogénesis es la formación de nuevos vasos sanguíneos por aparición de brotes a partir de los ya existentes. Es un proceso que ocurre de forma fisiológica ante el daño vascular, pero que también puede ocurrir en condiciones patológicas: cuando un tumor alcanza el tamaño de 1.2 mm3. El oxígeno y los nutrientes son incapaces de llegar hasta las células tumorales y son las propias células tumorales las que envían señales a través de proteínas que inducen el rebrote de los vasos”.
Evitar la mortalidad
La importancia del estudio de estos marcadores en el cáncer de pulmón “es que se trata de una enfermedad grave que se detecta en la mayoría de los casos en estadios muy avanzados, y en este grupo de pacientes la mortalidad es muy elevada a pesar del tratamiento. Este en la enfermedad avanzada se basa en la administración de quimioterapia (basada en una sal de platino en combinación con otro fármaco, por lo general paclitaxel, docetaxel, gemcitabina, vinorelbina, o pemetrexed). Un medicamento que ha mostrado beneficio al añadirlo a la quimioterapia es el Bevacizumab, anticuerpo monoclonal humanizado dirigido contra el VEGF (vascular endotelial growth factor) produciendo un efecto antiangiogénico, “seca al tumor, al impedir la formación de los vasos sanguíneos”.
La profesional señaló que se ha observado en dos grandes ensayos clínicos uno norteamericano y otro europeo que añadiendo este fármaco a la quimioterapia mejora la supervivencia.
“Es un tratamiento muy costoso, no exento de riesgos y actualmente la investigación se dirige a la búsqueda de marcadores que puedan predecir su beneficio para administrarlo a pacientes que realmente se puedan beneficiar. Además ha mostrado beneficio al añadirlo a la quimioterapia en otro tipo de tumores como el colorrectal, el cáncer de mama, de ovario y de riñón”.
Entre los principales hallazgos “vimos que los niveles de los marcadores estaban aumentados en los pacientes. Se sabe que los tumores necesitan de vasos sanguíneos para poder crecer, lo que explicaría ese aumento.
Por otra parte, encontramos que cuanto más se elevaban los niveles de algunos de estos marcadores, los pacientes vivían menos, por tanto, podrían ser útiles para predecir el curso de la enfermedad”.
