¿Te sentís lento, cansado o pesado? Quizás sea buena idea consultar a un especialista para realizar una depuración. No olvides que tu cuerpo solo delata lo que se le suministra en la mesa y sus hábitos.
La máster en nutrición Rocío Florentín Suárez informa que la desintoxicación del cuerpo es el proceso mediante el cual el cuerpo elimina sustancias tóxicas. Si bien no está comprobado científicamente que la supresión de toxinas sucede mediante este proceso, la mayoría de los pacientes afirma sentirse mejor después de realizarlo. Y es probable que se deba a que al no consumir alimentos procesados, que suponen un trabajo forzoso para la digestión y preferir los que contribuyen a la depuración, la persona manifiesta sentirse con mayor vitalidad.
“Esta dieta puede realizarse una vez a la semana, una vez cada quince días o después de algún acontecimiento especial con exceso calórico en lo que se consume; por ejemplo, las fiestas de fin de año. Podrán practicarla todas las personas que no se encuentren en un estado fisiológico comprometido, por ejemplo, embarazadas, adolescentes con bajo peso, pacientes desnutridos y ancianos. Las demás la pueden realizar sin inconveniente alguno”, aconseja.
La licenciada acota que “lo ideal es que mientras dure esta desintoxicación se cubra una variedad de nutrientes, el aporte calórico sea el adecuado y la hidratación mediante agua sea óptima. Algunas personas solo consumen una clase de fruta o vegetal durante este proceso, pero no es lo ideal. Se puede consumir por ejemplo frutas frescas, en combinación con vegetales de hojas verdes, remolacha, limón, cereales enteros o té verde”.
Una vez más insiste en que lo recomendable es consultar a un nutricionista, siempre que se pretenda realizar una dieta de desintoxicación para evitar una hipoglucemia o hipotensión por no estar informado adecuadamente, y por no tener la variación de alimentos requeridos para el organismo”, resalta.
¿Qué consumir?
He aquí un ejemplo de lo que se puede comer para recuperar su bienestar.
-Desayuno: licuado de piña con naranja más dos cucharadas de cereal integral y tres rebanadas de mamón.
-Media mañana: dos zanahorias medianas con un vaso de jugo de limón.
-Almuerzo: un caldo de lentejas con verdeo más ensalada de tomate y pepino, agregar una cucharadita de sésamo, más un vaso de jugo de frutas a elección (usar dos frutas).
-Merienda igual al desayuno.
-Cena: un pequeño suflé de cebolla con verdeo más ensalada de remolacha con repollo. Recuerde que entre comidas se puede ingerir té verde.
