Ya no se trata solo de prevenir el dengue, sino de combatir el Aedes aegypti, vector que también transmite el zika y la chikunguña. Por ello, no podemos bajar la guardia: hay que limpiar y evitar la acumulación de agua.
La licenciada Selva Riquelme, del Servicio Nacional de Erradicación del Paludismo (Senepa), indica que a este mosquito le ganamos entre todos con la práctica de sencillos hábitos, como por ejemplo, el uso de repelente. Este se colocará en zonas expuestas de la piel, detrás de las orejas, codos, antebrazos, rodillas y tobillos. Se aconseja reaplicarlo cada dos a tres horas.
“También resulta eficaz el larvicida que se usa para campañas de salud pública para el control de las larvas del mosquito. Se llama Temephos o temefos. Se trata de un polvo que contiene 99% de arena de mar y 1% de insecticida, dura tres meses y solo lo aplica el Senepa en tanques, tambores o pozos ciegos que ya no son utilizados”, resalta.
Afirma que “este larvicida se coloca en aguas que no son para consumo humano”.
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La experta agrega que “las personas deben revisar el patio de sus casas al menos una vez por semana, y más aún después de cada lluvia, para verificar si existen recipientes que pudieran acumular agua y servir de criadero de este mosquito, como cubiertas, tambores, juguetes viejos, lavarropas, cocinas, heladeras en desuso, botellas, vasitos de yogur, etc”.
Además, “antes de renovar diariamente el agua de los bebederos de las mascotas se aconseja limpiarlos y frotar fuertemente las paredes, para dejarlos libres de los huevos de los mosquitos, pues allí es donde los depositan. Utilizar arena húmeda para conservar flores y plantas; o en todo caso, reemplazar las flores naturales por las artificiales”.
Según dice la licenciada, “todos los recipientes que acumulen agua y que no pueden ser eliminados se deberán mantener tapados boca abajo o bajo techo”, puntualiza.
Recomendaciones
- Utilizar repelente sobre todo en las primeras horas de la mañana como de la tarde, en niños y adultos, cuidando ciertas áreas del rostro, como los ojos y la boca.
- Ante síntomas como dolor de cabeza, de hueso, músculos y articulaciones, fiebre, malestar general, náuseas, vómitos, sangrado de encías o nariz, no automedicarse y acudir inmediatamente al servicio de salud más cercano.
- Promover la realización de mingas ambientales en la comunidad, para eliminar los criaderos y ganar la lucha contra el aedes.
- La fumigación no es la solución, lo más eficaz es la eliminación de criaderos.
