Maltrato infantil

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Hay datos del interrogatorio clínico que fácilmente hacen pensar que hubo maltrato infantil, y otras situaciones en las que el pediatra debe tener alta sospecha para investigar y confirmarlo.

La Dra. Ida Esquivel, presidenta de la Sociedad Paraguaya de Pediatría dice que “cuando la historia referida por los padres o cuidadores ‘no cierra’ el pediatra debe pensar en maltrato infantil o abuso como diagnóstico diferencial”.

“Un niño pequeño que es víctima de golpes directos o una sacudida puede sufrir lesiones de órganos internos muy graves, con riesgo para la vida. Si la consulta es debido a una fractura de brazo atribuida a una caída y mediante examen se comprueba hemorragia retiniana, probablemente la fractura fue secundaria a maltrato”, describe la profesional médica.

Demás está decir que el examen clínico debe ser siempre muy completo y detallado.

“Síntomas de sangrado intracraneal, moretones diversos, alopecia, quemaduras o fracturas de costillas por compresión pueden ser por maltrato, aunque ninguno es exclusivo”.

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Y agrega un dato inesperado: “la hiperactividad en los niños también debe hacer pensar que puede ser secundario a maltrato. Un niño que presencia violencia en el hogar NO es un testigo, este niño está siendo víctima de violencia”.

Y para comprenderlo más explica que el maltrato tiene muchas formas de presentación, no solamente es físico o sexual: “la negligencia, el abandono, el maltrato emocional o verbal, y el maltrato prenatal son formas a tener en cuenta”.

Los abusos han sido reconocidos en todos los estratos sociales de nuestra población. “Los riesgos son mayores cuando los padres son muy jóvenes, en familias monoparentales, con inestabilidad en el hogar, y con historia de un cuidador abusivo, problemas económicos o uso de alcohol o drogas”, asegura.

¿Qué tipos de hallazgos y preguntas hará el médico? “Los niños pueden presentarse con antecedentes de caídas leves o sin antecedentes y sufrir un traumatismo de cráneo grave y luego se confirma un maltrato o abuso”, destaca.

Ejemplifica: “las sospechosas alteraciones de la alimentación, cambios de conductas sobre todo en la escuela, bajo rendimiento, vómitos o irritabilidad, disminución del nivel de conciencia o convulsión”.

La doctora Esquivel expresa que “el castigo físico NO educa. Una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física (te voy a pegar, te voy a matar). La herida física se cura y la cicatriz emocional puede que persista toda la vida”.

Fono Ayuda 147

Línea gratuita y confidencial para denunciar violencia, abuso o maltrato contra niñas, niños y adolescentes. Disponible 24/7 en todo el país.