29 de Setiembre de 2017 16:21

 

Cáncer de mama afecta cada vez a más jóvenes

Por Estefanhy Cantié

Hasta hace poco, las cifras de casos de mujeres con cáncer de mama en el Paraguay afectaban mayormente a la franja etaria de entre 40 y 60 años. Tristemente, el margen de edad bajó, y ahora la enfermedad afecta a chicas cada vez más jóvenes.

Lo alarmante de la problemática actual, que fue informada por el Ministerio de Salud en los últimos días, radica en que el margen de mujeres no solo se extendió hacia las más jóvenes, sino que aumentó también a las mujeres mayores, llegando afectar incluso a mujeres de 70 años.

Hoy en día, se puede ver en el consultorio recibiendo el diagnóstico de cáncer de mama a mujeres de incluso 35 años.

Es por ello que, en el marco de la llegada del “octubre rosa”, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS) insiste más que nunca en que las mujeres tomen en serio la práctica periódica del autoexamen de mamas, para así lograr un control oportuno del médico, y un diagnóstico a tiempo que garantice la recuperación de la paciente.

Definamos el cáncer

Recordemos qué es exactamente el cáncer de mama. Consiste en un tumor maligno que se inicia en las células de los conductos o de los lobulillos mamarios. Se multiplican y tienen la capacidad de invadir tejidos cercanos, como también propagarse a otros órganos del cuerpo, dando así lugar a la metástasis, según definió la doctora Nelly Maldonado, jefa del Programa Nacional de Prevención, Detección Precoz y Tratamiento del Cáncer de Cuello Uterino y Mama, del Ministerio de Salud Pública.

La profesional manifestó que estos tumores se manifiestan de diferentes formas y tienen distintos comportamientos. Por ello –y hay que admitirlo, aunque suene doloroso–, es una enfermedad difícil de manejar, por lo que se requiere indefectiblemente un tratamiento multidisciplinario.

Opciones de tratamiento

Hay varias opciones para tratar el cáncer. La ideal es la cirugía, en la cual se logra extirpar el tumor, erradicando así la enfermedad. Posteriormente, se encuentra la quimioterapia, un proceso relativamente fuerte que consiste en la aplicación de sustancias químicas al organismo.

Por último, se encuentra la radioterapia, también llamada terapia de radiación, que es un tratamiento del cáncer que usa altas dosis de radiación para destruir células cancerosas y reducir tumores.

El margen de edad aumentó

Antes era muy común escuchar al ginecólogo o incluso a nuestras madres recomendarnos no hacernos aún la mamografía cuando éramos muy jóvenes. “Es mejor esperar a tener más de 35 años, cuando tengas hijos”, nos decían nuestras madres.

Sin embargo, esa teoría ahora quedó desfasada. En el Ministerio de Salud informan que, lamentablemente, en los últimos años se han visto mujeres jóvenes muy afectadas por la enfermedad, muchas de apenas 35 años.

Las de mayor edad, alrededor de 70 a 75 años, tampoco están a salvo del cáncer de mama.

Con base en todos estos datos, la doctora Maldonado insiste sin cansancio en iniciar el autoexamen de mamas desde muy jóvenes.

Las mujeres que se encuentran en edad sexual reproductiva, con hijos, o en etapa de lactancia, también deben consultar al médico para su respectivo control.

A partir de los 40 años, la mujer también debe seguir realizándose el autoexamen regularmente, pero sobre todo debe practicarse la mamografía de forma anual, hasta los 64 años. Al superar esta edad, dependiendo de la situación particular y los controles, el médico le irá indicando los estudios necesarios, según el riesgo de cada mujer.

 

Cifras que preocupan

Atención con estas alarmantes cifras: tan solo en el 2016, este mal ha causado la muerte de 368 personas, mientras que en el 2015 se cobró la vida de 343. Con respecto a los casos nuevos, el año pasado se registraron 437 nuevas, mientras que en el 2015 fueron 345.

Según estadísticas proveídas por el Ministerio de Salud, en los últimos dos años, se efectuaron 4.106 y 2.380 mamografías. Lo que representa un incremento de 42%.

Asimismo, también se registró una importante repercusión en la demanda de consultas, ya que en el 2016 logró un total de 8.380 consultas, mientras que en el 2015, eran solo 7.710.

La Dirección General de Información Estratégica en Salud (DIGIES) informó que, a causa de esta temida patología, alrededor de 10 mujeres por cada 100.000 mueren cada año. Entre las fallecidas se sigue registrando una mayor cantidad de mujeres entre los 40 y los 60 años. El gran problema para los médicos enfocados en el tratamiento del cáncer, y que los profesionales de blanco desearían evitar, tiene que ver con la detección tardía de los diagnósticos.

Son muchos los doctores que lamentan sinceramente cuando una paciente llega al consultorio con un estado avanzado de cáncer, porque nunca se realizó un examen a tiempo que le permita percatarse de un inicio de la enfermedad en su estado primario y así iniciar un tratamiento a tiempo, que aumente las esperanzas de curación.

No hay cultura preventiva

Tristemente, en Paraguay aún estamos lejos de una cultura preventiva en materia de controles médicos de rutina, por el mismo temor que tienen las mujeres a encontrarse con un resultado que las alarme.

Es por esta razón que no hay detecciones tempranas, y una gran cantidad de diagnósticos en el país se realizan en etapas avanzadas de la enfermedad, hecho que disminuye las posibilidades de curación y supervivencia.

Las que deben estar más atentas

Existe un grupo de mujeres considerado de riesgo, pues, por una u otra razón, tiene más posibilidades que el resto de adquirir cáncer. Pero esto no es para temer más, sino solo para mantener un control un poco más exhaustivo de nuestro cuerpo. Estando solo un poco más atentas, todas podemos salvarnos.

Estas son las mujeres que deben tener ojos más abiertos, en cuanto al cáncer de mamas:

- Las que cuentan con un antecedente familiar de cáncer de mama. Ya sea que lo haya sufrido una tía, la abuela, primas, mamá, hermana, etcétera.

- Las que tuvieron su primera menstruación antes de los 12 años.

- Aquellas que aún siguen menstruando hasta la llegada de los 50 e incluso los 55 años. Estas figuran en el grupo de riesgo porque las hormonas siguen funcionando y causan picos hormonales.

- Las mujeres que ya completaron su ciclo menstrual y no han tenido hijos, también tienen un terreno fértil para desarrollar la patología.

- La mujer que tomó anticonceptivos durante muchos años seguidos, sin realizar corte alguno también debe tomar más precauciones que las demás para evitar la enfermedad.

- Los hábitos como fumar o beber alcohol disminuyen la inmunidad del organismo, por lo que también representan cierto riesgo.

- Los estados de obesidad y el sobrepeso también causan estados inmunodepresores, esto significa que disminuyen las defensas del cuerpo.

Algunos mitos

Existen ciertas creencias que se han transmitido por generaciones. Pero que se hayan repetido mucho no hace que sean ciertas.

- Tantas veces nos han dicho, por ejemplo, que los desodorantes de aerosol son causantes del cáncer. Sin embargo, esto no está científicamente demostrado.

- Lo mismo se ha dicho de los aros de metal de los sostenes, y de las prótesis de silicona, versión que tampoco está comprobada.

- Lo que sí es cierto, dicen desde el Ministerio de Salud, es que una persona que tiene prótesis de silicona puede llegar a desarrollar cáncer de mama, pero no por culpa de la prótesis en sí, sino por el propio humano, que reacciona.

El autoexamen

Lo hemos visto en miles de ocasiones a través de distintos medios de comunicación, pero, llamativamente, aún no se ha logrado instalar del todo en la mentalidad de la mujer la costumbre de realizarse esta autoinspección en forma periódica.

El tema podría parecer sumamente repetitivo, sin embargo, es necesario recordar una vez más cuales son los pasos para hacerse este examen, que nos permitiría ganar muchísimo tiempo y, dado el caso, ganarle la batalla a la enfermedad.

Paso 1

- Observá bien tus senos frente al espejo.

- Colocá primero tus manos en la cintura, luego en la nuca y, por último, en posición vertical. Seguí observando.

Paso 2

- Levantá tu brazo izquierdo y presioná con la yema de los dedos índice y medio con movimientos circulares. Empezá de abajo hacia arriba hasta  llegar al pezón.

- Presioná tu pezón entre los dedos.

Paso 3

- Recostate colocando una almohada bajo tu hombro izquierdo con el brazo levantado y pasá tu mano bajo la cabeza.

- Con tus dedos índice y medio recorré toda la superficie de tu seno de arriba a abajo y de izquierda a derecha.

Repetí los pasos 2 y 3 en el otro seno.

- Si notás endurecimiento, alguna bolita, hundimiento o secreciones, visitá a tu médico lo más rápido que puedas.

 Qué se encuentra en el autoexamen

El autoexamen es muy importante porque detecta a tiempo nódulos, endurecimientos, anormalidades, etc. Observarse en el espejo permite ver si existen hundimientos en el pezón, la piel naranja, que es cuando se hincha la piel con unos pocitos. En ambos casos se debe recurrir al médico de forma inmediata.

Existen otras señales de alerta que pueden ser detectadas con el autoexamen, como por ejemplo: la retracción de los pezones o la expulsión de líquidos anormales de los mismos. Estos pueden ser de color verdoso, marrón, transparente, lechoso o sangre.

Recomendaciones clave

En el caso de las jóvenes, se recomienda que se examinen los pechos después del último día de la menstruación, de manera a descartar cualquier tipo de anomalías. En el caso de confirmarlas, es necesario consultar con el médico para la realización de una ecografía mamaria.

La mujer mayor de 75 u 80 años en adelante, debe consultar con su médico ya que existen casos de mujeres con dicha edad que tienen pechos muy grandes, denominados hipertróficos, un terreno propicio para el cáncer.

No hay un límite de edad para el autoexamen. La inspección debe ser en todo tiempo.

La mamografía

La mamografía es un estudio diametralmente importante, pues ayuda a encontrar el cáncer de mama cuando este todavía no se palpa en el autoexamen. A través de este estudio, se hallan lesiones que se llaman microcalcificaciones y distorsiones de la arquitectura. El especialista, en este caso el radiólogo, con base en su experiencia conoce estos cambios en el tejido mamario, por lo que puede detectar y determinar si una mujer necesita tratamiento inmediatamente.

En este momento es importante no perder la calma, pues la mujer tiene todas las oportunidades de curación, considerando que en esta etapa aún no hay metástasis.

Posteriormente a este estudio, el mastólogo determinará si hay una descalcificación, alteraciones muy llamativas o anormales en la zona.

Actualmente el Instituto Nacional del Cáncer (Incan) cuenta con un método llamado la tomosíntesis (mamografía tridimensional). Se trata de un mamógrafo de última generación que permite ver imágenes muy nítidas y de bastante calidad para detectar los casos más difíciles, cosa que una mamografía normal no puede lograr.

¿Hay equipamiento?

En el Paraguay existen cerca de 15 puestos sanitarios dependientes del Ministerio de Salud que cuentan con un mamógrafo, además de 33 médicos mastólogos que son miembros de la Sociedad Paraguaya de Mastología. Tanto la mamografía como la ecografía de mama, son gratuitas en todos servicios del MSP.

Todas podemos vernos afectadas. La idea no es que vivas con temor, pero tampoco te dejes estar. Este octubre rosa es una brillante oportunidad para hacerte la mamografía.

 
 

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