“Soy consciente no solo de la alta responsabilidad que asumo, sino también de la gran expectativa y -diría incluso- ¡la esperanza! que genera nuestra llegada a la Presidencia de la República, que se da en un momento crucial de nuestra historia”, afirmaba Horacio Cartes la fría mañana del 15 de agosto de 2013 ante miles de personas que habían llegado hasta la explanada litoral del Palacio de López.
El empresario y dirigente deportivo se convertía así en el presidente número 49 de la República del Paraguay. Cartes tuvo un ascenso meteórico en política, pues no se afilió sino hasta 2011 al Partido Colorado, nucleación política que sirvió de soporte para su candidatura presidencial y votó por primera vez en su vida el 21 de abril de 2013, el mismo día en el que resultó elegido como primer mandatario.
Para poder llegar hasta la primera magistratura, Cartes tuvo el apoyo de varios políticos de dilatada (y cuestionada) trayectoria dentro de la ANR, un partido que incluso modificó sus estatutos para permitir su candidatura. Haber perdido el poder en 2008 tras 61 años de hegemonía (incluyendo los 35 de la dictadura stronista) fue un duro golpe que obligó al principal partido político de nuestro país a rever, al menos en el discurso, muchas cuestiones.
Cartes llegó al poder con el discurso de ser un rostro nuevo, un hombre proveniente del sector privado que buscaba darle un nuevo rumbo al país. Los colorados necesitaban alejarse de los rostros vinculados a los viejos vicios que los llevaron a la llanura. Una mezcla que dio un buen resultado.
Este lunes se cumplen tres años de aquel discurso en que Cartes hablaba de esperanza y cambios profundos para el Paraguay. En su tercer aniversario como mandatario, las críticas no faltan desde la oposición e incluso desde sectores internos de su partido. Las alabanzas tampoco están ausentes entre sus seguidores, algunos de los cuales han puesto en marcha un proyecto que busca la reelección presidencial.
Efraín Alegre encabezaba la candidatura presidencial lanzada por una alianza conformada principalmente por el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) y el Partido Democrático Progresista (PDP). El liberal quedó en segundo lugar en las elecciones de 2013 y hace algunas semanas se impuso como nuevo presidente del PLRA, cortando la hegemonía del movimiento liderado por Blas Llano, un hombre acusado de ser muy cercano y poco crítico con Horacio Cartes.
“En primer lugar hay en general en las distintas áreas un déficit muy grande, eso se nota en el malestar ciudadano”, señaló Alegre en conversación con ABC Color cuando se le consultó sobre sus impresiones de los primeros tres años de gobierno cartista. Alegre indicó que en el aspecto económico, a pesar de que el Poder Legislativo le ha facilitado y aprobado absolutamente todos los créditos solicitados por el Ejecutivo, el país se ha endeudado como nunca antes y la economía está parada.
“Tenemos una preocupación especial por el tema de la violencia. Tenemos tres secuestrados en estos momentos por el EPP y los narcos se han apoderado del Paraguay. Ya no es solo un problema de Amambay, se ha trasladado a San Pedro, Canindeyú, Itapúa; básicamente, se ha desarrollado en todo el país”, puntualizó.
El político liberal, quien asumió la presidencia del PLRA con la promesa de ser verdaderamente opositor al gobierno de Cartes, aseveró además que la situación de inseguridad que siente la ciudadanía en sus casas es tremenda. “En la época de la dictadura decían que la calle era de la Policía, nosotros decíamos que era de la gente; pero en el gobierno de Cartes, la calle no es de la gente, sino de los delincuentes”, acotó.
“A tres años de gobierno, vemos grandes decepciones”, aseveró Alegre para luego resumir que las cosas están mal en lo económico, en materia de seguridad y en lo que a salud se refiere. El ex candidato presidencial criticó además al primer mandatario por dedicar más tiempo a cuestiones internas de la ANR que a las de interés público. “Él no ha tenido tiempo de ser Presidente, ha sido primero jefe de campaña de las internas para la presidencia de la Junta de Gobierno, jefe de campaña de las Municipales, cuando dijo que iba a pintar de rojo el país y la gente le dio la respuesta con un duro revés. Ese señor ha estado más tiempo en campaña que pensando en la gente”, apuntó el político.
Manifestó además que Cartes ahora se encuentra nuevamente en campaña, pensando ya en la reelección, algo que asegura no le interesa pero de lo que se habla con insistencia en su entorno más cercano. “Nuevamente, él está distraído no en los problemas de la gente, sino que está pensando en cómo consigue los votos”, puntualizó.
Criticó además que el oficialismo busque plantear la reelección por la vía de la enmienda constitucional, cuando para ello debería realizarse una reforma, ya que se está hablando de la duración de mandatos. “Pasa más tiempo en las cuestiones partidarias. No tiene una sola política de Estado”, sentenció.
Hugo Estigarribia fue senador de la República de la mano del Partido Colorado, es decir, es correligionario del actual presidente Horacio Cartes. Sin embargo, para este exlegislador, el gobierno cartista, el que marcó el regreso al poder de la ANR, ha tenido más bajos que altos.
“Yo creo que ha habido un desprecio total hacia la clase política”, comenzó explicando Estigarribia sobre sus impresiones de los primeros tres años de mandato de Cartes. El exsenador manifestó que este ha tratado ser un gobierno de técnicos, en el que muchos de ellos no son siquiera técnicos en el área en que se desempeñan.
Estigarribia indicó que a Cartes le costó aprender el funcionamiento del Estado y que con algunas decisiones no ha conseguido los resultados previstos en todas las áreas. Aunque hizo la salvedad de buenas gestiones en algunas dependencias, entre las que destacó la de Soledad Núñez, actual titular de la Secretatía Nacional de la Vivienda y el Hábitat (Senavitat).
Entre los puntos que podría calificar de positivos, Estigarribia indicó que aparentemente existe un intento de tratar de poner freno a la corrupción galopante que se denunció en tantas ocasiones en el manejo de la responsabilidad pública. “Sin embargo, ha habido igual casos de corrupción en su entorno”, reconoció.
“El discurso de no permitir más casos de corrupción pasa a ser un discurso para los políticos tradicionales y no así para su entorno”, señaló, para a continuación citar casos como el de Carla Bacigalupo, exministra de Justicia, que nunca dio explicaciones sobre los viajes que realizó y que fue apartada del cargo luego de incumplir órdenes, y el del Gral. Luis Gonzaga Garcete, comandante de las Fuerzas Militares, salpicado por escándalos de corrupción y que sigue firme en el cargo a pesar de los indicios en su contra.
“Él habla de haber cortado la corrupción, pero muchos nombramientos en las binacionales no han sido por concurso sino por simple designación. La meritocracia es más un discurso que un hecho”, aseveró. El exlegislador dijo notar un desgaste político muy importante en tres años de gobierno de Cartes y que aparentemente a éste le llegó antes el “síndrome del pato rengo”.
“Hay un alejamiento de la gente, parece que vive en una torre de cristal, lejos de la gente. No tiene políticos de fuste que le digan verdades y se rodea de tecnócratas, políticos manejables o maleables, algunos dicen hasta corruptibles. Se maneja con técnicos que dependen de él”, agregó.
Estigarribia destacó la reacción sobre la posibilidad de que Venezuela, país azotado por denuncias de violaciones de Derechos Humanos, asumiera la presidencia pro témpore del Mercosur, aunque indicó que de origen el Gobierno nunca debió haber aceptado el ingreso del país caribeño al bloque debido a una serie de incumplimientos para incorporarse como miembro pleno.
“Es una política exterior un poco sinuosa, inentendible. Se amolda mucho a la política exterior de Brasil y Argentina”, acotó. También destacó la posición asumida con respecto a la deuda de Petropar con la venezolana PDVSA.
“También sería positivo que haga denuncias contra gobernantes anteriores. Si bien no es su tarea investigar, él (Cartes) habló mucho de auditorías. ¿Qué pasó con auditorías de la época Franco? Que vaya un poco más atrás y alcance a otros gobernantes. Que se vaya a fondo y se vea, por ejemplo, el origen de esa deuda con PDVSA. Ya que él quiere poner su nombre en la historia, debería hacer eso”, añadió.
Destacó la creación de las becas Carlos Antonio López, que permiten que estudiantes paraguayos cursen estudios superiores en el exterior, y señaló que se debería establecer condiciones para que los beneficiados regresen al país y se desempeñen en el sector público. “En líneas generales creo que se esperaba demasiado del gobierno de Cartes y el rendimiento ha sido muy poco. Ha demostrado no tener muñeca política porque, de tener el manejo del Congreso durante un año, perdió en momentos clave. Su capacidad de diálogo se vio afectada”, puntualizó.
Si bien criticó la excesiva pérdida de tiempo en cuestiones internas del Partido Colorado, Estigarribia considera que a Cartes no le quedaba más alternativa que inmiscuirse en la interna partidaria. “Cartes no tuvo otra que meterse. Si no se metía, su situación ahora iba a ser peor, sin el control del partido. Lo ideal hubiera sido que no se meta, pero eso a lo mejor no iba a dar mayor capacidad de tener un peso político que hoy tiene, aunque malo”, dijo sobre ese punto.
"Las municipales fueron una derrota para él, por involucrarse demasiado. Buscó posicionarse y buscó capacidad de peso político a través de su presencia en las internas, no tuvo otra alternativa. Tal vez en este momento ya estaríamos hablando del juicio político de Cartes si no lo hubiera hecho”, aseveró. “No obstante, al involucrarse y no poner políticos de fuste, entonces su capacidad de negociación, su volumen político es muy limitado. La disidencia no tiene participación en la comisión ejecutiva en el partido y eso hace que la victoria en las internas de su candidato sea una victoria pírrica, una victoria que no tiene peso”, finalizó.
Alejado del ruido político, el exdiputado y presidente del Partido Patria Querida (PPQ), Sebastián Acha, se dedica actualmente a realizar análisis económicos y políticos. Para él, hubo una decisión equivocada apenas en el inicio del gobierno de Horacio Cartes: haber parado todas las instituciones públicas.
“El Estado, como maquinaria inmensa y compleja que es, no puede ser parado y encendido con la velocidad que puede hacerse con instituciones privadas”, señaló Acha para luego agregar que esta decisión generó un retraso importante en el inicio de obras que eran de principal importancia, sobre todo en lo que a infraestructura se refiere. “Sigue con un déficit bastante notorio”, aseveró.
En lo que al ámbito político hace referencia, Acha indicó que sobresale la ausencia de una oposición real y crítica. “Hubiera sido mucho más fácil gobernar a este gobierno si tenía oposición que ha sido totalmente nula. Un gobierno necesita tener una oposición que le marque los tiempos. No compite si es que no tiene un contrario que esté a la altura de su importancia”, apuntó al respecto.
“Hubo mucho relajo ante la falta de esa oposición”, acotó. Este relajo se notó en la falta de exigencia para presentar los resultados de las auditorías tan anunciadas a mandatos anteriores en cuanto a los plazos de entrega y sobre todo en la rendición de cuenta de determinados funcionarios. “El logro más importante han sido la ley de acceso a la información pública y la ley de transparencia. El tropezón más grande ha sido el fracaso en el intento de renovar la Corte Suprema de Justicia” indicó.
Acha dijo creer que en realidad Cartes no tiene mucho manejo de lo que es la vida partidaria. “El Partido Colorado no es su partido, se afilió poco antes de candidatarse y votó el día en el que fue electo. No es una persona que entienda o comprenda en su totalidad la lógica de la interna partidaria. Le llevó tiempo aprender esa lógica”, puntualizó. Esa falta de comprensión le empujó a escuchar a sus asesores, que a la vez le inclinaron a tomar decisiones que parecían contradictorias. “Yo no creo que a la gente eso le tenga que sorprender; él viene del sector privado”, aclaró.
“El problema no son con los resultados sino las expectativas. Le ha llevado mucho tiempo, más de lo que se esperaba. Las grandes transformaciones se hacen en los primeros seis meses de gobierno, después no se hace más. Cartes trató de entender las cosas y elegir opciones, lo que le costó demasiado tiempo”, apostilló.
El exdiputado indicó que lo que debe hacer Cartes en los próximos dos años es tratar de equilibrar el déficit fiscal, mejorar el gasto público, que se utilicen los fondos de los bonos emitidos en obras y no en sueldo. “Ese es el gran riesgo que va a marcar el futuro no solo de su gobierno sino del país, porque, si no corrige ahora, el próximo no lo podrá hacer”, sentenció.
juan.lezcano@abc.com.py - @juankilezcano
