Asambleístas abandonan el Rectorado

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Tras 11 horas de encierro, los asambleístas abandonaron esta noche el edificio del Rectorado, sobre la avenida España, con una fuerte custodia. En su retirada, los estudiantes les realizaron un duro escrache.

Desde entonces, los asambleístas permanecieron en el interior del Rectorado, unibado sobre la avenida España, supuestamente retenidos por los estudiantes, que tomaron el lugar antes de la votación que decidiría si se debía reformar o no el estatuto de la UNA.

El motivo de la suspensión fue que se vulneró la seguridad del lugar, según los docentes asambleístas, quienes alegaron que no tenían las garantías necesarias para continuar.

Siendo las 20:30 de esta noche, finalmente los docentes lograron salir del recinto, acompañados por una fuerte dotación de efectivos de seguridad. La protección no impidió que fueran duramente escrachados por los universitarios.

En el transcurso de esta tarde, uno de los asambleístas, el abogado Ariel Balbuena, se había comunicado con nuestro diario para denunciar que uno de los docentes retenidos padecía diabetes y se encontraba descompensado.

Además pidieron la presencia de los medios de prensa y seguridad para salir del recinto sin que su integridad física se viera amenazada.

Una vez entrada la noche, curiosamente, fue cortada la energía eléctrica en el lugar.

Los asambleístas comentaron a nuestro medio que los universitarios les dinero que “eran libres de irse”, sin embargo, no confiaban en esta afirmación, y sentían temor de ser agredidos.

Otro motivo del conflicto fue el pedido de los estudiantes, que deseaban que los asambleístas firmaran un documento en el que se garantice una nueva convocatoria a asamblea lo antes posible. Sin embargo, la mayoría de los asambleístas se negó a rubricar el escrito, pues consideraron que carecía de valor legal. Los docentes y autoridades de la UNA desean que la asamblea se realice recién en dos semanas pero los estudiantes exigen inmediatez.