“La bala extraída del cuerpo de la niña (...) nosotros hasta hoy día no tenemos todavía en nuestras manos; tiene que entregarnos el Ministerio Público”, dijo el subcomisario Abel Cantero, de la sección Balística de la Policía Nacional. Comentó que inicialmente se habló de que esas balas se utilizarían como anticipo jurisdiccional de prueba para acelerar el proceso, pero que después le dijeron “dejen nomás así”, porque se haría como un acto de investigación.
Las balas extraídas del cuerpo de la pequeña Viviana y de su tío Alessandro Zanotti son necesarias para identificar los rastros que dejó el arma y saber desde qué artefacto fueron disparadas. Sobre el rastro de pólvora en las manos de los agentes, dijo que dio positivo a la prueba de nitrito y nitrato, pero que en este caso no es determinante porque ellos pudieron haber disparado días o incluso semanas antes y dar positivo de todos modos, aseguró. Sin embargo, reconoció que ya saben a quiénes pertenecen tres armas del total que tienen, pero no recordaba los nombres de los agentes en el momento de la entrevista.
Sobre el trabajo que van a hacer hoy en Nueva Italia, dijo que esperan extraer más balas de la camioneta. Al ser consultado por qué se demoró tanto para este procedimiento, respondió que ellos dependen de las órdenes del juzgado y además afirmó que las pruebas no se van a perder. Las investigaciones giran en torno al caso de la niña asesinada por agentes de la Senad el pasado 18 de junio en Nueva Italia, cuando estaba paseando con su familia dentro de su propiedad, donde plantaban caña de azúcar.
