"Jamás tuve la intención de matarle a nadie, nunca se me pasó por la mente quitarle la vida a una persona, inclusive en su momento pensé que solamente salió herido este muchacho", explicó Enriquez, quien fue imputado por homicidio culposo por la Fiscalía en un caso que presenta todos los indicios para ser caratulado como defensa propia. La fiscala Estela Cardozo, quien lo imputó, ya fue apartada del caso.
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Enriquez es propietario de la pizzería "Avenida", un humilde negocio gastronómico que a pulmón estaba estrenando en Villa Elisa con la ilusión de sacar adelante a su familia. Sin embargo, su sueño empezó a convertirse en pesadilla a partir de la noche del domingo, cuando sufrieron un intento de asalto.
Comentó que el domingo, su cuñada acudió a recibir al malviviente pensando que era un cliente, pero inmediatamente fue encañonada por el arma de fuego. Enrique, que por azares del destino en ese momento se encontraba picando carne tras un mostrador, no fue avistado inmediatamente por el asaltante, aunque eso no duró mucho. Al verse enfrentados, tanto el asaltante como Enriquez reaccionaron casi instintivamente.
"En ningún momento agarré el cuchillo y le apunté al corazón o al tórax. Yo nada más lo que hice fue cerrar mi ojo, saltar por él y proteger mi vida y la de los que estaban conmigo", insistió, describiendo el enfrentamiento con el delincuente.
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El fallecido fue identificado como Matías Gaspar Alcaraz Chávez (19) y, según el relato de Enriquez -respaldado por pruebas halladas en el negocio-, el presunto delincuente gatilló tres disparos que milagrosamente no impactaron ni en el propietario de la pizzería ni en su cuñada.
"Es muy difícil; son muchas cosas juntas. Yo estoy encerrado en mi casa tratando de asimilar lo que ocurrió, pensar que tengo que empezar de cero, que hay muchos compromisos económicos que cumplir y yo sin saber qué rumbo tomar, estando imputando, sin saber si salgo, si no salgo. Es bastante frustrante", lamentó, explicando que el negocio es parte de un tremendo esfuerzo y grandes renunciamientos que estaba empezando recién a tener sus frutos.
"Bastante difícil el momento que estamos pasando porque nos consideramos personas de bien que salimos a buscar nuestro pan de cada día de forma honesta, humilde, para poder mejor nuestra vida. Incluso, tenía un trabajo bastante estable; renuncié a este trabajo para poder emprender este negocio y tener una mejor calidad de vida con mi familia y poder salir adelante. Era un negocio chiquito, estábamos iniciando nada más, algo familiar, estábamos estirando todos el carro juntos", comentó visiblemente desesperanzado tras la situación que no buscó, pero que lastimosamente lo termina impactando fuertemente.
Actualmente, los fiscales Giovanni Grisetti e Irene Álvarez son los encargados de investigar la causa.
