Para los que vieron o ven la serie de televisión de Netflix “House of Cards”, la jornada de este miércoles en Diputados es clave para las pretensiones de reelección del presidente Cartes. El papel de Frank Underwood es interpretado en este capítulo paraguayo por el presidente de la Cámara Baja, el colorado cartista Hugo Velázquez, quien, como Frank, busca asegurar votos para una de las últimas carta de Cartes de cara a 2018.
El proyecto de ley que el oficialismo busca aprobar es uno que presentó el diputado Oscar Tuma meses atrás y es el último eslabón, por cuestiones de proceso, del que se sostiene Horacio Cartes y todo su equipo, más aún porque el Senado rechazó la posibilidad de volver a tratar una posible enmienda en la Constitución Nacional para permitir la reelección del titular del Ejecutivo.
Hay 80 diputados y se necesita 41 para aprobar el proyecto para que pase al Senado. Si esto se concreta, la Cámara Alta volverá a ser un escenario de batalla por los votos para la enmienda. Esta es una posibilidad. Si los legisladores de la Cámara Baja rechazan el proyecto, se archivará y la reelección pasará a ser historia, al menos por ahora.
El proyecto de Tuma no figura en ninguno de los 22 puntos del orden del día de Diputados, por lo que alguno de ellos hará un pedido de tratamiento sobre tablas. El presidente Hugo Velázquez afirmó que existe una proporción de 40 votos a favor y 40 en contra, lo que es altamente improbable por la naturaleza de lo que se tratará.
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Representantes del oficialismo tuvieron una “fuga” de votos en los últimos días y buscaron negociar con la disidencia liberal compuesta por algunos de aquellos diputados que fueron sancionados en la última convención del PLRA por haber votado en contra -o no haber votado- por la intervención de la Municipalidad de Ciudad del Este, donde el clan Zacarías, fiel a Cartes, opera con impunidad.
Velázquez visitó a estos diputados ayer casi en la clandestinidad. Se habló de miles de dólares de incentivo para que se vote a favor de la propuesta, algo que el liberal Édgar Ortiz negó rotundamente.
Otra de las posibilidades es que se pida el aplazamiento del tratamiento de este proyecto por ocho días, para hacerlo luego de la convención colorada que se hará este sábado. Así, los colorados tendrán el panorama más claro y los liberales llanistas tendrían “menos presión” y votarían en contra sin problemas porque la ANR deberá votar en pleno a favor de la enmienda y el oficialismo tiene mayoría propia.
Si hoy se concreta el aplazamiento todo estará a favor de Cartes, quien tendría una clara mayoría en la convención de la ANR el sábado. Todo es cuestión de cómo el presidente Cartes y su primer anillo mueva sus cartas. El perjudicado, como siempre, es el ciudadano de a pie que mira cómo los legisladores pagados por el pueblo negociar en gran parte solo para su beneficio personal.
