El jefe del equipo quirúrgico que operó a la paciente indicó a ABC Cardinal que el corazón artificial no la aleja de complicaciones, por lo que es necesario un donante. Mientras esté conectada al dispositivo deberá permanecer internada, acotó.
Actualmente, Jennifer está dormida aún y con respirador. Fue operada el sábado y permanece estable, y en breve intentarán despertarla para continuar con el tratamiento.
La paciente está internada en la unidad de cuidados intensivos del Hospital General Pediátrico Niños de Acosta Ñu, donde ingresó en octubre de 2016, con indicación de trasplante cardíaco.
