Para el jefe comunal, la prohibición de limpiavidrios en calles asuncenas es la parte más complicada de la normativa, puesto que no habla en concreto de cómo evitar su presencia. “Además, resulta difícil el tipificar como delito; por ello, vamos a tener que trabajar con el Ministerio del Interior y la Policía para hacer cumplir (...) Alguna vuelta le vamos a encontrar”, refirió a ABC Color.
Ferreiro recalcó que la Policía Municipal como tal no tiene atribución de apresar gente ni de aplicar fuerza represiva, por lo tanto, sugirió la intervención del Ministerio Público en el proceso. “Entiendo que la ciudadanía celebre. Nosotros queremos acabar con la miseria y la delincuencia, pero no es tan fácil, poniendo letras y de forma mágica”, acotó.
Otro punto al que el jefe comunal hizo mención tiene que ver con las multas a quienes incumplen la norma. Ferreiro afirmó que resultará complicado aplicar una sanción de G 4.000.000 a personas que llevan "migajas" a sus hogares. “Ojalá que esto no cree una crisis peor de la que se quiso solucionar, porque tenemos una crisis de seguridad ciudadana y en crisis de inundación, en que unas 100.000 personas quedarán fuera de sus hogares con grandes necesidades laborales. Aparte de las prohibiciones, tenemos que generar soluciones”, recalcó.
Tras el rechazo al veto de la intendencia, el jefe comunal no cree que exista una ruptura con la Junta Municipal en general ni con los concejales que acompañaron su candidatura en particular, por tratarse de las reglas propias de la democracia; no obstante, consideró que lo ideal hubiese sido negociar antes de llegar a una prohibición.
