“Si yo no llamo a los policías y si no gasto mi saldo para poder saber de mi hijo, no me informan nada. Últimamente ya no confío en los fiscales ni en los policías. Nadie hace nada porque si no se secuestra a una persona con planta nada se mueve”, dijo Obdulia Florenciano al cumplirse otro mes más del cautiverio de su hijo Edelio Morínigo, en manos del grupo criminal EPP.
Pidió al grupo criminal que libere a su hijo porque el padecimiento sin saber nada de él ya es insoportable. Lamentó además que las autoridades policiales, fiscales y de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) no hagan absolutamente nada para rescatar o dar con el paradero de una persona pobre. “La Policía y la justicia en nuestro país se mueven por plata. Se tiene que secuestrar a una persona adinerada para poder movilizar a la justicia. Como nosotros somos pobres, nadie nos hace caso”, lamentó.
Doña Obdulia Florenciano y su marido Apolonio Morínigo viven en medio del olvido en su casa de Arroyito, distrito de Horqueta, y con muchas limitaciones siguen con la esperanza de saber qué pasó realmente con su hijo Edelio. El secuestro del agente, que se produjo el 5 de julio de 2014, se ha convertido en el más largo de la historia del Paraguay. La última vez que se supo del joven fue cuando se dio a conocer la prueba de vida: un video junto a Arlan Fick, en octubre de 2014.
