Quería estar con sus padres

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El escritor paraguayo Augusto Roa Bastos dejó expresamente claro que quería permanecer en el panteón de sus padres en el cementerio de la Recoleta, en Asunción. Ahora hay una disputa entre sus hijos para llevarlo al Panteón de los Héroes.

En el 2011, la Ley 4395 dispuso el traslado de los restos mortales de Augusto Roa Bastos al Panteón Nacional de los Héroes, pero algunos de sus hijos están en contra de esta decisión porque el escritor quería que su última morada sea en el panteón familiar, donde están sus progenitores Lucía Bastos y Lucio Roa.

“Este panteón de mis padres que no pudieron tener en vida casa propia, pese a que en su hogar ardió siempre el puro fuego del amor, es el único símbolo que deseo para mi última morada en la tierra”, rezaba el testamento. Ese deseo se cumplió, sus restos fueron incinerados y llevados al cementerio de la Recoleta. 

Mirta Roa Mascheroni, una de sus hijas que está a favor de que se le lleve al Panteón, alega que a su criterio ahora su padre “pertenece al país”.

Sin embargo, Roa Bastos incluso estaba en contra de los homenajes y honores después de su muerte. Otros hijos y un nieto del ilustre escritor manifestaron a través de un comunicado su pesar por esta decisión pues pretendían que se respetase su voluntad.

Si se da el caso y los restos de Roa Bastos son llevados al Panteón, quedarán junto con los restos de Emiliano R. Fernández, según adelantó anteriormente Mirta.

La misiva en contra de violar la voluntad del hoy extinto señalaba que “la única derrota literaria” del escritor ha sido “que tu primogénita nunca aprendiera que las palabras tienen peso y valor”.

Sobre la carta, Mirta dijo que se tomará su tiempo para contestar pero calificó de muy insultante el texto, y se defendió diciendo que la iniciativa fue del Estado paraguayo.