Pisa 2025: presidente de la Academia Guaraní denuncia “violencia pedagógica”

Tadeo Zarratea, ex senador, escritor y actual presidente de la Academia de la Lengua Guaraní. Foto: archivo.

El presidente de la Academia de la Lengua Guaraní desmontó los argumentos del titular del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) sobre las pruebas PISA 2025. Denunció la “violencia pedagógica” de alfabetizar en castellano a niños guaranihablantes, fustigó al “equipo técnico” del Ministerio por censurar a poetas como Emiliano R. Fernández y exigió enseñar el verdadero guaraní paraguayo.

La controversia generada por las declaraciones del ministro de Educación, Luis Ramírez —quien vinculó el desplome educativo en los exámenes internacionales PISA 2025 al predominio del idioma guaraní— escaló a un duro debate científico y sociolingüístico.

Tadeo Zarratea, exsenador, escritor y actual presidente de la Academia de la Lengua Guaraní (ALG), salió al paso para refutar la postura oficial, calificando las palabras del ministro como la repetición de atavismos y estigmas coloniales que carecen de todo sustento académico.

El presidente de la Academia de la Lengua Guaraní desmontó los argumentos del titular del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) sobre las Pruebas PISA 2025. Foto: archivo.

En una entrevista con ABC TV, Zarratea detalló los consensos alcanzados por los 30 académicos que componen la institución, analizó la falta de infraestructura pedagógica en el país y acusó a una burocracia ‘antiguaranista’ dentro del propio Ministerio de Educación y Ciencias de boicotear la educación bilingüe desde hace cuatro décadas.

La réplica a Ramírez: prejuicios coloniales y falta de formación lingüística

Para el titular de la ALG, la afirmación de que el idioma guaraní “entorpece” o dificulta la capacidad de razonar de los estudiantes es un mito recurrente que refleja la falta de cultura lingüística en la sociedad y la inexistencia de cátedras universitarias dedicadas al estudio científico del lenguaje en el Paraguay.

“Es común escuchar en boca del paraguayo común que el guaraní entorpece, que por causa del guaraní no se aprende el castellano o que por su culpa el paraguayo no piensa. Toda esa gama impresionante de prejuicios viene desde la colonia. Es normal escucharlo al paso, pero llama la atención cuando sale de la boca de un ministro de Educación”, aseveró Zarratea.

No obstante, el académico matizó la responsabilidad personal del ministro, apuntando a los asesores y mandos medios de la cartera educativa. “Nosotros no le culpamos directamente al ministro Ramírez; él es un político y un administrador, no es lingüista. El problema es su equipo técnico en el MEC. Existe un grupo de castellanistas ambiguos que se presentan vestidos de cordero, pero que desde hace 40 años regatean la enseñanza del guaraní y son el obstáculo mayor para las lenguas oficiales”, disparó.

El ministro de Educación, Luis Ramírez.

Países soberanos plurilingües y la “violación mental” del estudiante rural

Al responder a la hipótesis de que la coexistencia de dos lenguas perjudica el rendimiento escolar, Zarratea apeló a la experiencia internacional recopilada por la Academia a través de sus miembros.

El actual candidato a concejal de Asunción citó los modelos de países soberanos como Finlandia (finés y sueco), Suiza (cuatro lenguas oficiales), Singapur (cuatro lenguas), Luxemburgo, así como las experiencias de Canadá, España (con el euskera, catalán y gallego) y México (con sus 54 lenguas indígenas en paridad con el castellano). “En ninguno de esos países nadie se asombra ni dice que una lengua entorpece a las otras”, remarcó.

En contraste, criticó que en Paraguay se continúe enseñando a los niños rurales bajo la presunción errónea de que el castellano es su lengua materna.

“Llega el niño campesino a la escuela hablando guaraní y se le cambia la baraja: se le enseña a leer y escribir exclusivamente en castellano. Yo mismo fui víctima de esa situación. Pretender que un niño tenga precisión y fluidez enseñándole en una lengua extraña es una violación a la mente del niño. El Estado paraguayo perpetra este delito desde hace siglos”, denunció.

Los números de Pisa en Paraguay

Dos modelos de enseñanza fracasados y la prohibición de Emiliano R. Fernández

El presidente de la ALG fue contundente al analizar la metodología con la que se enseñan los dos idiomas oficiales del país, afirmando que ambas mallas curriculares están gravemente desfasadas.

Para él, el castellano desactualizado porque -a su criterio- permanece anclado en la escuela decimonónica de Andrés Bello, sin adaptarse a los criterios modernos de la Real Academia Española (RAE).

Por otro lado, cuestionó que en aula se imparta un guaraní “purista” e ineficaz. La enseñanza oficial se basa en un “guaraní académico” o purista que no es hablado por nadie en la vida cotidiana, rechazando el idioma real del pueblo.

Zarratea explicó la distinción técnica que el Ministerio se niega a asumir entre el guaraní paraguayo y el jopara:

El guaraní paraguayo -señaló- es una variante dialectal estructurada, hablada tanto en el campo como en las ciudades, que posee un 20% de préstamos del castellano adaptados a la sintaxis guaraní. Es la lengua de la cultura, del folclore y del cancionero popular.

Por otra parte, indicó que el jopara es la alternancia o mezcla inestable de códigos utilizada por hablantes precarios que no dominan a profundidad ninguna de las dos lenguas.

“El Ministerio de Educación huye del verdadero guaraní paraguayo. Los restos de Emiliano R. Fernández descansan en el Panteón Nacional de los Héroes, pero un solo poema suyo no atraviesa el umbral del MEC. Emiliano está virtualmente prohibido allí porque los ‘técnicos’ dicen que escribía en jopara. Por culpa de la ignorancia de ese equipo miserable se excluye al más grande poeta de nuestra historia”, fustigó Zarratea.

Mensaje directo al ministro Luis Ramírez

Hacia el cierre de la entrevista, el titular de la Academia de la Lengua Guaraní envió un mensaje directo en idioma materno al ministro de Educación, instándolo a revisar a su equipo de asesores y abrirse a una gestión basada en la realidad cultural de la nación.

“Eñeha’ãna ehechamieve penerenonderã. Ne ningo rejepokua ha rejepykua peremba’apohápe. Oĩ ningo ndejerére gente tavy he’ikáva ndéve umi eréva’ekue. Nde ningo político ha che nda’éi nderehe ndetavyha, porque nde ndaha’éi lingüista ni bilingüista. Ne ningo peteĩ ministro re-administráva educación (Procurá mirar un poco más lejos en tu horizonte. Estás atado de pies y manos en tu lugar de trabajo. Hay gente ignorante a tu alrededor que te hace decir esas cosas. Vos sos un político y yo no digo que seas un ignorante, porque no sos lingüista ni bilingüista; sos un ministro que administra la educación)”.

Zarratea concluyó reiterando la predisposición de los 30 académicos de número de la institución —quienes ejercen sus cargos de forma ad honorem— para cooperar en la reformulación urgente de la política educativa nacional y construir un modelo bilingüe efectivo que dignifique al estudiante paraguayo.

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