La Semana Social Paraguaya 2026 es un espacio anual de diálogo, análisis y debate organizado por la Pastoral Social Cáritas Paraguay y la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP). Su objetivo es reunir a referentes de la iglesia, la sociedad civil, la academia y el ámbito público para reflexionar sobre la realidad nacional desde la doctrina social de la Iglesia.
En ese contexto, esta mañana se realizó la segunda jornada, bajo la premisa de “Educar para una nueva época”, donde el debate se enfocó específicamente en el desafío de la educación frente al avance de la Inteligencia Artificial, la pérdida de pensamiento crítico y la necesidad urgente de redefinir las políticas educativas en Paraguay.
“No sabemos qué darle a nuestros chicos, hay ausentismo y deserción. Igual terminan teniendo todo 5 en las calificaciones; no saben decepcionarse, tienen miedo al fracaso y carecen de habilidades básicas. Incluso en Omapa (Organización Multidisciplinaria de Apoyo a Profesores y Alumnos) tuvieron que bajar la vara por las capacidades mínimas”, apuntó Lilian Demattei, especialista en innovación educativa y transformación digital.
Con esta contundente declaración, la especialista advirtió sobre la profunda brecha entre las calificaciones escolares y las verdaderas competencias de los estudiantes paraguayos. Según explicó, la falta de preparación básica en áreas clave como la lectura, las matemáticas y el uso reflexivo de la tecnología deja a los jóvenes en una situación de alta vulnerabilidad al momento de ingresar a la educación superior.
“Un sistema sin rumbo”: la severa advertencia sobre la reforma educativa en Paraguay
Durante el desarrollo del Eje 2 de la Semana Social Paraguaya, denominado “Educar para una nueva época”, el especialista en educación Jorge García Riart advirtió sobre la urgencia de reevaluar el rumbo del sistema nacional. El experto señaló que, a tres décadas de la implementación de la reforma educativa, Paraguay atraviesa un escenario de incertidumbre acentuado por la falta de continuidad en las políticas públicas del sector.
“El ministro de Educación (Luis Ramírez) acaba de anunciar que si vamos a entrar en una reforma educativa, nos va a demandar 5 años más, y quizás lo que no dijo el ministro es que perdimos 3 años en reformarla. Hay un Plan Nacional de Transformación Educativa (PNTE), que se convirtió en Plan Nacional de Educación que quedó trunco y hoy estamos sin horizontes y sin guías. Debemos volver a esa discusión cara a cara, desde nuestros lugares y localidades para pensar ese horizonte educativo”, enfatizó el experto.
Luego, Demattei también insistió que para la educación superior también “tenemos que centrarnos en las habilidades mínimas —matemáticas, comprensión lectora y competencias digitales— y no en las carreras. Nuestros estudiantes de 15 años para arriba no tienen las capacidades básicas para ninguna profesión; todo está siendo transformado por la IA y no poseen el pensamiento crítico para entender lo que leen ni lo que les dice la tecnología”, enfatizó.
Agregó que los resultados de las pruebas del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes - PISA 2025, demuestran estas teorías. En Lectura, los estudiantes paraguayos obtuvieron 21 puntos menos que en las evaluaciones anteriores, realizadas en el 2022. El promedio cayó de 373 a 352 puntos en esta asignatura en apenas tres años.
Las fallas clave que arrastra el alumnado paraguayo:
- Inflación de notas: Estudiantes que aprueban con calificación máxima (5), pero carecen de las competencias mínimas.
- Baja de exigencia: Organismos como Omapa debieron flexibilizar sus estándares debido al declive en el nivel de aprendizaje.
- Ausencia de habilidades básicas: Cero comprensión lectora, lógica matemática ni pensamiento crítico para filtrar la información de la IA.
- Vulnerabilidad emocional: Elevado ausentismo, exclusión escolar y poca tolerancia al fracaso o la frustración.
¿Progreso o exclusión?: el debate de la Iglesia sobre el impacto de la tecnología
Entre los panelistas de la jornada 2 también estaban Horacio Caniza, asesor del ministro Gustavo Villate en el Ministerio de Tecnologías de la Información y la Comunicación (MITC) y Gerardo Blanco, doctor en Ingeniería Eléctrica y docente de la Universidad Católica de Valparaíso.
La Semana Social Paraguaya 2026 se lleva a cabo los días 15, 16 y 17 de septiembre, es decir, culmina mañana en el Seminario Metropolitano de Asunción, bajo el lema “El Bien Común en tiempos de transformaciones sociales y revolución tecnológica”.
A lo largo de tres jornadas temáticas —enfocadas en los desafíos tecnológicos, la crisis educativa y la institucionalidad—, el encuentro profundizará en la Carta Pastoral sobre el Bien Común de la Conferencia Episcopal Paraguaya y en la reciente encíclica del Papa León XIV, Magnifica Humanitas, “poniendo en el centro la dignidad humana frente a los cambios tecnológicos y sociales”.