Los recientes resultados de las pruebas del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes - PISA 2025, volvieron a ubicar a Paraguay por debajo del promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en ciencias, matemática y lectura, un escenario donde casi ningún estudiante local alcanza los niveles más altos de rendimiento y donde la mayoría no supera el umbral básico de competencia.
En Lectura, los estudiantes paraguayos obtuvieron 21 puntos menos que en las evaluaciones anteriores, realizadas en el 2022. El promedio cayó de 373 a 352 puntos en esta asignatura en apenas tres años. En Ciencias también se observó una estrepitosa caída con trece puntos menos y un rezago menor se vio en Matemáticas (-4 puntos en promedio), no obstante, seguimos últimos en la región en esta materia.
“El problema no es solamente cuánto saben nuestros estudiantes, sino qué son capaces de comprender, relacionar, cuestionar, aplicar y transformar a partir de lo que saben”, advierte Lilian Demattei, especialista en innovación educativa y transformación digital.
Advirtió que, ante la irrupción de la IA (Inteligencia Artificial), no alcanza con un currículo basado en transmitir y memorizar contenidos. La tecnología y la IA adquieren verdadero sentido educativo cuando amplían las capacidades de lectura, razonamiento y resolución de problemas, y no cuando reemplazan el esfuerzo mental del estudiante.
La tecnología y la IA: “No tercerizar el cerebro”
En cuanto al uso de tecnologías, el informe de Pisa indica que el 38% de los 6.510 estudiantes paraguayos evaluados, manifestó que sus compañeros se distrae frecuentemente con dispositivos digitales en la sala de clase.

Al respecto,el reporte apunta que a nivel global, los estudiantes tienden a obtener resultados inferiores cuando este uso es excesivo o cuando los dispositivos se utilizan por placer en la escuela.
La doctora Alexandra Vuyk, investigadora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), explica que no es la herramienta, sino que es cómo se usa. “¿Qué uso se le da a la herramienta? Si yo tercerizo mi cerebro y hago que mi cerebro esté acá (en aparatos tecnológicos), eso es un problema. Si yo no sé pensar de manera crítica, eso es un problema", advierte.
A continuación, remarca que uno debe decodificar con lectura comprensiva la información que recibe en el celular. “Hay muchos lugares donde están volviendo al lápiz y al papel para poder fomentar ese ejercicio de reflexión”, dice.
Ampliar capacidades, no sustituir el esfuerzo: la postura que debe tener el MEC ante la IA
Frente al avance acelerado de la inteligencia artificial y las pantallas en las aulas, Lilian Demattei sostiene que la discusión pedagógica en Paraguay no debe centrarse en la simple acumulación o restricción tecnológica, sino en el propósito formativo con el que se utilizan estas herramientas.

“En la era de la inteligencia artificial, no alcanza con un currículo basado en transmitir y memorizar contenidos. La tecnología y la IA adquieren verdadero sentido educativo cuando amplían las capacidades de lectura, razonamiento y resolución de problemas, y no cuando reemplazan el esfuerzo cognitivo del estudiante”, sugiere.
Agrega que el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) no debería centrar sus esfuerzos en un solo programa como es el plan de comprensión lectora Ñe’êry. “La evidencia demuestra ahora que con no alcanza. Debe abordar todo de manera sistemática y no solo una parte como es la comprensión lectora”, sentencia.
