Añadió que, por un lado, los gastos sociales son contrarios a los fines de estas entidades y que, en todo caso, estaría de acuerdo con que los fondos excedentes sean invertidos en temas vinculados con la energía; por ejemplo, en la construcción de líneas de transmisión e infraestructura para la distribución.
El economista añadió que, en todo caso, si hay excedentes, deberían ser incorporados a las cuentas del fisco y allí ser utilizado en el marco del presupuesto público.
Consultado sobre el argumento de que el actual esquema es más eficaz para satisfacer las necesidades sociales, y que en el presupuesto general de la nación se puede diluir y terminar pagando salarios de funcionarios públicos, Ferreira afirmó: “De todas maneras, yo incorporaría en el proyecto de ley un artículo que establezca que solamente se podrán usar esos recursos en el rubro inversiones, como viviendas, compras de medicamentos, etc., y que no vaya para el pago de salarios y gastos corrientes”.
Uno de los artículos del proyecto establece, precisamente, que los fondos serán asignados “con exclusividad” al financiamiento de programas y proyectos relacionados a las áreas de salud y educación.
