Los eurodiputados dieron su aprobación al acuerdo conocido como CETA, y cuyos partidarios buscan convertir en “el patrón de oro para los futuros acuerdos comerciales”.
Bruselas busca que este tratado comercial con Canadá, negociado durante 7 años, se convierta en el modelo de los futuros pactos, como el negociado con Mercosur, en un contexto de incertidumbre en el comercio internacional tras la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.