El presidente de la organización sin fines de lucro Puerto Rico Legal Marijuana, el abogado Goodwin Aldarondo, dijo ayer en entrevista que en medio de una crisis como la que sufre la isla desde hace cerca de una década los cambios que flexibilizan el reglamento para la marihuana con fines medicinales suponen una gran oportunidad.
“En el plazo de tres años las ventas en Puerto Rico relacionadas con la marihuana medicinal pueden alcanzar los 50 millones mensuales”, aseguró la cabeza visible de una organización que se destaca por trabajar en favor de que esta sustancia sea de uso legal en la isla con fines terapéuticos.
El nuevo reglamento 8766, aprobado el 8 de julio por el Departamento de Estado local, fue el último paso para el desarrollo de la marihuana con fines medicinales gracias a la flexibilización de los requisitos iniciales para la venta, concesión de licencias de transporte, almacenaje y distribución de la sustancia.
La lista de enfermedades que se pueden tratar con marihuana medicinal en la isla incluye el VIH, esclerosis, enfermedad de Crohn, fibromialgia, artritis, ansiedad, epilepsia, Parkinson, anorexia, migrañas, lesiones en el cordón espinal, la hepatitis C y otras condiciones con síntomas como caquexia, dolor crónico, náuseas severas y espasmos musculares persistentes.