Los detenidos son Carlos Alberto Ozuna (34), quien registra antecedentes por tentativa de homicidio en 2012 y transgresión de la ley de armas en 2011, y su pareja Benicia Catalina Rojas Chamorro (28).
Dentro de la vivienda, los antidrogas y el fiscal Carlos Alcaraz encontraron una bolsa que contenía gran parte de las evidencias, como 562 gramos de crack y una bolsita que contenía 12 gramos de clorhidrato de cocaína.
Al registrar las habitaciones, los intervinientes detectaron varios elementos electrónicos usados para “cocinar” y aumentar el volumen del crack.
También hallaron varios billetes de baja denominación que totalizaron 4.470.000 guaraníes, que se sospecha, corresponden a ganancias de ventas recientes.
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El fiscal Alcaraz dispuso además la incautación de una camioneta Toyota Hilux de color oscuro con chapa ADD 703 y un automóvil Volkswagen Gol modelo viejo con matrícula ARV 107. Ambos vehículos son propiedad de Ozuna.
Cayó con “chespi”
El procedimiento atrajo la curiosidad de los vecinos de la zona, algunos de los cuales rodearon la vivienda para enterarse de lo acontecido. Entre ellos estaba Sócrates Tarek Mora Pereira (29), quien llamó la atención de los agentes de la Senad que se percataron de que desde lejos se comunicaba con Ozuna a través de señas.
Su actitud sospechosa hizo que los antidrogas se acercaran a él y lo catearan. Fue así que en un bolsillo de su bermuda encontraron una bolsita que contenía varias dosis de “chespi”.
Los intervinientes dijeron luego que se trataba de un supuesto “comprador” de la droga procesada en el laboratorio clandestino.
