Una evaluación en cifras de la productividad agrícola transgénica

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La biotecnología aplicada al cultivo agrícola se encuentra en el ojo de la tormenta en nuestro país. Por tanto, evaluaremos algunas cifras donde se detallan los impactos económicos, sociales y ambientales de la biotecnología agrícola.

A modo de dar continuidad a una publicación anterior sobre el desarrollo e implicancia de la biotecnología, se destacan algunas cifras que tienen relación con la ingeniería genética aplicada específicamente al cultivo agrícola alrededor del mundo.

Dado que en Paraguay es aún “nuevo” este mecanismo resulta más impreciso detallar sus valores comparativos. Pero nos limitamos a datos conocidos en países con grandes economías, para aludir sobre lo que realmente implica la transgénesis para el crecimiento económico de un país.

Según los últimos datos del informe Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas (Isaaa) la evolución global de los cultivos transgénicos (GM), ha notado un significante crecimiento en la agricultura traducidas en hectáreas acumuladas y en el número de agricultores que siembran con transgénesis en dos grandes potencias mundiales.

En 2010, la superficie cultivada acumulada durante 15 años (de 1996 a 2010), superó por primera vez, los 1 mil millones de hectáreas, lo que equivale a más del 10% de la superficie total del territorio de los EE.UU. (937 millones de hectáreas).

Por su parte, China de 956 millones de hectáreas, le tomó 10 años para llegar a los primeros 500 millones de hectáreas en 2005, pero sólo la mitad de ese tiempo, es decir 5 años, para plantar el segundo 500 millones de hectáreas, alcanzando un total de 1 mil millones de hectáreas en 2010.

En el 2011 reportan que los cultivos transgénicos crecieron un 8% a nivel mundial, es decir, en ese año se sembraron 12 millones de hectáreas biotecnológicas más que en el 2010.

Para generar un transgénico basado en pruebas de bioseguridad, la inversión en EE.UU. fue de aproximadamente 120 millones de dólares a lo largo de 10 años, según indicó a ABC Color el gerente del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), Ing. Agr. Ricardo Pedretti.

“La biotecnología es una nueva herramienta que se inserta en los sistemas productivos que logra lo que no se logra con las tecnologías convencionales”, agregó el ingeniero.

Paraguay exportó en 2011 granos de soja por valor de 2.295 millones de dólares (41,6 % del total exportado), y la fibra de algodón representó apenas 17 millones de dólares. Pero en estos momentos, expresa el Dr. Pedretti que se tiene tres eventos aprobados y están próximos a salir unos cuatros a cinco maíces transgénicos por lo que de esta manera, le igualaríamos a Uruguay.

Según la FAO, la producción de alimentos en el mundo para el año 2030 deberá ser un 50% superior a la que se logra actualmente. Los datos vislumbran que este avance podrá ser logrado a través de la biotecnología.

Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud (OMS), en los más de 15 años que se siembran y se comercializa con cultivos biotecnológicos, no documentó que alguna persona haya contraído una enfermedad como consecuencia de su nutrición con estos alimentos.

Lo que actualmente en Paraguay se está probando en cuanto a la bioteconología para nuevos productos, nuevas soluciones a la agriculura, al parecer es un desafío. Más aún cuando se agrega la experiencia a nivel mundial donde no se ha registrado ninguno de los temores iniciales.