“El aumento del gasto corriente reduce el gasto de inversión y el objetivo es aumentar el gasto de inversión, reducir el gasto corriente y darle a la Municipalidad mayor margen para poder mejorar las condiciones físicas y de servicio”, remarcó sobre la suba salarial aprobada ayer en la Comuna capitalina.
“Conforme a la ordenanza tributaria aprobada con anterioridad, está previsto poder cubrir esa nueva demanda de aumento salarial, pero el inconveniente es que está sujeta a la recaudación”, dijo el concejal y agregó que ahora que se asumió el compromiso se va a tener que pagar, haya o no ese dinero más adelante.
De hecho, la Comuna -para el cierre de este año- solicitó un préstamo de G. 60.000 millones para cubrir el pago pendiente a proveedores y parte del aguinaldo de los funcionarios municipales, sobre los cuales, principalmente en la Junta Municipal de Asunción, cuando se solicita informe sobre presuntos “planilleros”, los datos son ocultados.
Al menos, el procedimiento de elaboración de presupuesto impide el aumento de impuestos al contribuyente en el camino para cubrir estos aumentos salariales y que “primero se aprueba la ordenanza tributaria para el 2018 y en base a esa ordenanza que establece cuánto puede cobrar la Comuna, en base a esa estimación se calcula el presupuesto”.
