En el marco de la sesión del Consejo de Administración del Instituto de Previsión Social (IPS), realizado ayer, la gestión de recursos y la austeridad presupuestaria se convirtieron en temas principales de la jornada.
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Durante la reunión, liderada por el presidente del IPS, Isaías Fretes, los miembros del Consejo abordaron dos puntos críticos para la sostenibilidad de la institución: la transparencia y el ahorro en los procesos licitatorios, y la postergación necesaria de inversiones secundarias para priorizar el suministro de fármacos.
La optimización del gasto en IPS
Durante la presentación del informe de la Dirección Operativa de Contrataciones, dependiente de la Gerencia de Abastecimiento y Logística, se detalló los ahorros generados por la institución desde el inicio de la actual administración, que comenzó oficialmente el pasado 24 de abril.
Según lo expuesto, la Gerencia de Abastecimiento logró una gestión eficiente que se tradujo en un ahorro inicial de G. 17.204 millones entre abril y mayo. Sin embargo, se resaltó que a este monto había que sumar un ahorro adicional de G. 220.OOO millones logrado en las últimas semanas, alcanzando así una suma considerable de G. 237.204 millones, que aseguraron demuestra un cambio de paradigma en la administración de los recursos del seguro social.
En palabras de los miembros del Consejo, esta optimización de los procesos de compra —basada en la previsión y la planificación— tiene un impacto directo en la salud financiera de la previsional.
Millonario montó se destinará a compra de medicamentos
Tras conocer el informe, el Consejo de Administración tomó una decisión operativa de carácter urgente y unánime: la totalidad de los ahorros reportados por la Gerencia de Logística deberá ser reasignada y destinada, con exclusividad, a la adquisición de medicamentos.
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Isaías Fretes afirmó que este compromiso busca cerrar las brechas de desabastecimiento que han afectado a los asegurados y asegurar que el ahorro institucional se convierta en una mejora directa en la calidad del servicio de salud.
La austeridad como política ante la crisis
Tras la satisfactoria noticia de los ahorros obtenidos, la sesión tomó un tono de prudencia extrema al abordar el punto relacionado con la autorización de nuevos llamados a licitación.
Conscientes de la difícil coyuntura presupuestaria que atraviesa la institución, los consejeros debatieron sobre la pertinencia de mantener procesos que, si bien son necesarios en condiciones de normalidad, hoy deben ser evaluados bajo una lupa de la prioridad absoluta.
Uno de los llamados a licitación que quedó postergado para un mejor análisis es la compra de las válvulas TAVI para para pacientes cardiacos, con un costo unitario de G. 300.000 millones. “No desconocemos la importancia de este llamado, pero desgraciadamente el momento que estamos viviendo institucionalmente no nos permite. Vamos a hacer un mejor análisis y por supuesto tener en cuenta en otro momento”, afirmó Mirtha Arias, represéntate de los Trabajadores Aportantes.
También se postergó de manera temporal la propuesta de licitación para la renovación de licencias de antivirus y la protección de estaciones de trabajo. Se determinó que estos procesos serán postergados para el futuro, aguardando que las condiciones financieras de la institución sean más holgadas y permitan abordar tales mantenimientos sin comprometer la capacidad de pago del IPS.
Hacia un modelo de gestión previsible
Los consejeros enfatizaron que, aunque no desconocen la necesidad de renovar licencias o realizar mantenimientos constantes, la responsabilidad institucional obliga a jerarquizar. En este orden de prioridades, el medicamento ocupa la cúspide, por lo que todo recurso que no sea estrictamente indispensable para el funcionamiento básico y la atención médica deberá pasar por un filtro de rigurosidad financiera.
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El mensaje enviado por el Consejo a las gerencias fue inequívoco: se debe continuar con la búsqueda de eficiencias para seguir liberando fondos, siempre bajo la premisa de proteger el patrimonio del IPS y garantizar que los recursos lleguen, finalmente, a los bolsillos y a la salud de los asegurados.