Mientras la Municipalidad de Asunción, a cargo del intendente, Luis Bello (ANR-cartista) presume un incremento del 20% en la recolección de residuos tras la polémica compra directa de 11 camiones recolectores de basura, la realidad cotidiana de los contribuyentes cuenta una historia muy distinta. Zonas del microcentro y populosos barrios siguen tapadas de basura, convertidas en focos infecciosos que ponen en riesgo la salud pública ante la desidia institucional.
El drama diario de los vecinos: microvertederos y peligro de dengue en las calles
Los vecinos de Asunción lidian a diario con montículos de residuos esparcidos en esquinas y veredas de zonas residenciales y comerciales. Esta situación evidencia que el servicio de recolección domiciliaria continúa fallando de manera sistemática en diferentes puntos de la capital.
El abandono se extiende con fuerza en puntos clave del Centro de Asunción y en populosos barrios periféricos como Ciudad Nueva, Bernardino Caballero, Mburicao y Recoleta. Este lunes, pobladores de estos sectores denunciaron que los vertederos irregulares permanecieron intocables durante todo el fin de semana sin que ninguna cuadrilla municipal intervenga.
La situación se torna particularmente insostenible en la intersección de Teodoro S. Mongelós y Bomberos Voluntarios. Este cruce se ha convertido en un vertedero crónico a cielo abierto que acumula todo tipo de desechos ante la absoluta inacción municipal.
En ese mismo punto crítico amaneció repleto de cubiertas usadas que acumulan agua estancada. La acumulación de estos elementos, en coincidencia con el aumento de las precipitaciones y de las temperaturas, se transforman en focos ideales para la proliferación masiva de mosquitos aedes aegypti, transmisores del dengue, zika y chikungunya.
La versión oficial: el municipio defiende un incremento operativo del 20%
Ante las constantes críticas ciudadanas, la Municipalidad de Asunción salió al paso para defender su gestión institucional. Desde la Intendencia informaron un supuesto repunte cuantitativo en su capacidad operativa de respuesta tras la incorporación de 11 camiones recolectores nuevos.
La Dirección de Servicios Urbanos (DSU) reportó oficialmente un incremento del 20,4% en el volumen de residuos retirados de las calles. Este aumento se registró específicamente durante entre el 19 y el 25 de julio, en la primera semana, posterior a la adquisición de los nuevos vehículos.
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Según los registros difundidos por la comuna, se pasó de recolectar 2.774.706 kilos a retirar un total de 3.340.614 kilos de basura. Las autoridades locales utilizaron este periodo semanal para justificar la eficacia de su nuevo parque automotor.
Pese al supuesto aumento de la recolección, instaron a la ciudadanía a “colaborar” con la limpieza. Bajo el nombre de “Cuidemos juntos este espacio”, la comuna informó que se instalaron carteles en paseos centrales para promover la correcta disposición de residuos y evitar la formación de vertederos clandestinos. Además se instó a los ciudadanos a respetar los horarios de recolección y a no arrojar basura en calles o veredas.
Sombras en la adjudicación: compras directas millonarias y alquileres paralelos
La compra directa de los 11 camiones recolectores por parte de la Municipalidad de Asunción estuvo marcada por un contexto de crisis operativa, controversias legales y denuncias de falta de transparencia. El sistema, que arrastra un notable deterioro desde la gestión del exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista), quien dejó una flota de camiones en condiciones catastróficas, sufrió un colapso total en marzo de 2026.
Ante la inoperatividad de los vehículos propios, el intendente Luis Bello continuó con el modelo de alquiler de camiones privados, mientras impulsaba la compra de nuevas unidades. La administración de Bello optó por una contratación directa por vía de la excepción, argumentando una urgencia impostergable.
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Inicialmente la operación se estimó en un costo G. 15.858 millones, pero finalmente se cerró por un total de G. 13.606 millones. El proceso culminó en junio con la compra a dos empresas: Cathay SAE (7 camiones por G. 7.462 millones) y Condor SACI (4 camiones por G. 6.144 millones).
Concejales de la oposición denunciaron que se utilizó el mecanismo de excepción deliberadamente para esquivar la fiscalización previa de la Junta Municipal. El concejal Álvaro Grau (PPQ) denunció un sobrecosto de G. 1.200 millones, ya que las mismas empresas habían presentado precios más económicos en licitaciones anteriores. El edil denunció además que algunos de estos camiones nuevos ya tuvieron averías horas después de ser entregados.
El concejal Humberto Blasco (PLRA) había señalado que con menos del 10% del valor de la compra se pudo haber reactivado la flota municipal existente, la cual permanecía inactiva por deudas con talleres y falta de mantenimiento básico.