La Municipalidad de Asunción, bajo la gestión del intendente, Luis Bello (ANR-cartista), mantiene importantes avenidas de la capital en un estado de abandono absoluto en lo que respecta al servicio de recolección de basuras.
Un recorrido por las avenidas Médicos del Chaco y su continuación, Choferes del Chaco, tras constantes denuncias vecinales, confirmó un escenario de contaminación crítica. El problema afecta de forma directa a los residentes de los barrios Tembetary, Vista Alegre y Nazareth.
Contaminación crítica y focos de insalubridad
Los paseos centrales registran acumulación sistemática de residuos urbanos, cajas de cartón y bolsas de desechos domésticos. En la intersección de Choferes del Chaco casi Eusebio Ayala persisten restos de cartelería pública abandonados desde hace meses. Asimismo, en la esquina de la calle Haydee Santamaría se observan cúmulos de podas que obstruyen el libre tránsito.

El riesgo sanitario se incrementa notablemente en el cruce de la avenida Médicos del Chaco y la calle Pilar, donde se visualizan cubiertas expuestas a la intemperie. Estos elementos actúan como potenciales criaderos de mosquitos y elevan el peligro de propagación del dengue.
La acumulación de basura en las vías públicas deriva directamente de las limitaciones operativas de la municipalidad. La institución no logra cumplir con las frecuencias mínimas de retiro de residuos en los paseos centrales. Esta incapacidad administrativa traslada la crisis de insalubridad desde las oficinas comunales hacia los barrios.
Déficit de flota y camiones “Frankenstein” en la Dirección de Servicios Urbanos
Según admitió su director, Máximo Medina, la Dirección de Servicios Urbanos trabaja actualmente con una flota propia reducida a entre 15 y 20 camiones. La cobertura óptima de la capital requiere un mínimo operativo de 29 recolectores activos por turno. El concejal Humberto Blasco (PLRA) denunció además que muchos móviles son verdaderos “Frankenstein”.

Para intentar paliar el déficit, la administración de Bello gestiona un cuestionado proceso de compra directa de 11 recolectores. El proceso, inicialmente paralizado por sospechas de direccionamiento, se realizó por la vía de la excepción e involucra un monto de G. 13.606 millones. De acuerdo con el cronograma oficial de la intendencia, los vehículos nuevos llegarían en la primera semana de julio.
El cuestionado esquema de compra directa y alquiler de camiones recolectores
De manera simultánea a la adquisición, la Intendencia solicitó extender los alquileres de camiones compactadores privados. El pedido plantea estirar los contratos con El Palacio S.A y Depósito San Cristóbal hasta diciembre. Esta medida implicaría un desembolso extra para las arcas municipales estimado en G. 7.330 millones.
El concejal Humberto Blasco había cuestionado el doble gasto y afirmó que reparar las unidades paradas costaba el 10% de la compra. El edil Álvaro Grau (PPQ) denunció que la vía de la excepción se usó para evadir las fiscalizaciones.
El esquema de Nenecho Rodríguez: desvío de bonos G8 y servicios fantasma
Carlos Pereira, interventor de la gestión del exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista), había documentado que, mediante “terribles prácticas ilegales”, como la utilización de una “cuenta única”, Nenecho desvió G. 512.000 millones desde las cuentas bancarias de los bonos G8, que debían financiar obras de infraestructura, para gastos corrientes.
Además de salarios, Pereira detectó que G. 13.000 millones de ese dinero desviado, se esfumaron en “servicios fantasma”. Parte de eso se usó en el pago del alquiler de camiones recolectores de basura que, según el interventor, no tenían registros de operadores ni hojas de ruta claras.
En agosto, ante la contundencia del informe del interventor y presionado, Nenecho renunció al cargo y la mayoría colorada colocó a Luis Bello en su reemplazo. La situación en el sistema de recolección de basura, lejos de mejorar, se agudizó, con reclamos masivos en la mayoría de los barrios. La degradación del servicio fue constante hasta desembocar en un colapso total, en marzo de este año.
Como concejal y presidente de la Junta Municipal, Bello había avalado plenamente la gestión de Nenecho, conformando la mayoría cómplice de 14 concejales que le aprobó los balances 2023 y 2024, pese a la denuncia de ABC sobre el desvío de bonos. Luego, como intendente, mantuvo este esquema de alquileres privados ante la inoperatividad de la flota propia.
