Jordi Pujol fue presidente de la Generalitát de Cataluña, el cargo más importante de esa comunidad autónoma española. Él y su familia están implicados ahora en un escándalo por sobornos, evasión fiscal y lavado de dinero, entre otros.
“La familia Pujol cobró una comisión importante y usó fondos de este proyecto (el superviaducto) para sobornar a autoridades locales. La Policía sostiene que consiguieron obras sobornando a autoridades locales”, adelantó Urreiztieta, de El Mundo de España, en conversación con ABC Cardinal desde Madrid, España.
El informe de la Policía apunta a sobornos a autoridades de alto perfil en Paraguay para hacerse con la licitación de la obra. Específicamente, cita al ministro de Obras, Ramón Jiménez Gaona, que habría “ajustado” la licitación para favorecer a Isolux. El esquema también implicaría que la familia Pujol tenga empresas en Paraguay a nombre de testaferros.
El ministro de Obras negó haber recibido coima alguna por las obras del superviaducto y responsabilizó a Ernesto dos Santos, representante de la empresa española Isolux, como el que probablemente pedía dinero en su nombre.
