“Hay que fortalecer más a la FTC. No es trabajo fácil. Les invito a que vayan a conocer la zona para que vean”, fueron algunas de las escasas palabras que el ministro del Interior, Lorenzo Lezcano, expresó en relación a las consultas hechas por periodistas sobre la inacción de este ente creado en 2013 para combatir al EPP, grupo de asesinos y secuestradores que opera en el Norte desde hace décadas.
El encargado de la cartera estatal, cuya función es velar por la seguridad en el territorio nacional, se mostró nervioso, evasivo y cortante en cuanto a las interrogantes de qué se haría a partir de ahora para enfrentar a la banda y qué considera que se podría mejorar a fin de que la FTC sea efectiva, lo que evidencia que no hay respuestas del Gobierno ante la zozobra en que vive la población en ese sentido.
Nada más este martes, la Cámara de Diputados aprobó una ampliación presupuestaria de G. 6.000 millones para más insumos y equipamiento de esta unión de las fuerzas militares y policiales, que hasta el momento no ha logrado evitar más secuestros, atrapar al grupo ni hallar a los ciudadanos que siguen privados de su libertad.
Desde el inicio de la gestión del presidente de la República, Horacio Cartes, ya hubo 16 secuestros en total. El más reciente, el de un humilde colono menonita, Franz Hiebert, además de tres personas aún presas de su libertad de quienes desde hace tiempo no se tiene noticias: Edelio Morínigo, Abrahán Fehr y Félix Urbieta.