En todo el mundo, los avances logrados en los derechos de las mujeres se están desvaneciendo ante nuestros ojos. Según las previsiones más recientes, al ritmo actual, tardaremos 300 años más en alcanzar la plena igualdad de género.
En todo el mundo marcha el odio. Por doquier, una amenazante oleada de intolerancia y de violencia impulsada por el odio se cierne contra los fieles de muchas religiones. Ciertos incidentes atroces están cobrando una lamentable e inquietante frecuencia.