
Fio Migliore podría haber elegido el camino fácil. Es una mujer hermosa y, en una sociedad como la nuestra, la belleza todavía abre puertas. A ella se las abrió desde muy joven: concursos de belleza, televisión, exposición, oportunidades. Tenía todo para quedarse en ese lugar y seguir avanzando por un camino bastante previsible.


A los paraguayos nos gusta celebrar el éxito cuando le llega a uno de los nuestros. Lo aplaudimos, lo compartimos en redes, lo sentimos un poco propio. Pero rara vez hablamos de lo que ocurre del otro lado: lo que pasa cuando las luces se encienden, cuando las oportunidades aparecen y la vida empieza a cambiar de una manera vertiginosa.

En el corazón de Sarrebourg, una pequeña ciudad al este de Francia, donde las calles aún murmuran siglos de historia, se escribió un nuevo capítulo para la cultura paraguaya. En el prestigioso Festival Internacional de Música de Sarrebourg, el archivo más completo de música barroca latinoamericana –hasta ahora resguardado en un convento histórico francés– fue donado oficialmente al Paraguay.