
En las últimas décadas, cierto cambio sociocultural en la experiencia del tiempo, cambio que se ha interpretado con frecuencia como una parte de lo que se considera globalmente la crisis de la modernidad, ha alimentado un interés creciente por la literatura del exilio en tanto reflexión acerca de lo incierto de la identidad, de lo intransferible del pasado personal, inevitablemente ajeno al «relato oficial», y, en general, de los misterios de la memoria. Y precisamente a propósito de esta literatura en auge, la del exilio, cuyos rasgos analiza, como veremos, en el caso concreto de las obras de la novelista paraguaya Susana Gertopán, escribe, en esta segunda y última parte del presente estudio, la doctora Liliana R. Feierstein desde la Universidad de Constanza, en Baden-Württemberg, Alemania.

En las últimas décadas, cierto cambio social en la experiencia del tiempo, parte de lo que se considera la crisis de la Modernidad, ha alimentado un interés creciente por la literatura del exilio como reflexión sobre lo incierto de la identidad, lo intransferible del pasado personal, inevitablemente ajeno al «relato oficial», y los misterios de la memoria. Y precisamente a propósito de esta literatura en auge, la del exilio, cuyos rasgos analiza, como veremos, en la obra de la novelista paraguaya Susana Gertopán, escribe la doctora Liliana Feierstein desde la Universidad de Constanza, en Baden-Württemberg, Alemania.