Gobiernos anteriores han hecho un gran esfuerzo en dotar de los mejores recursos en cuanto amovilidad, armas necesarias, chalecos. Se cuenta con sistemas de comunicación de última generación en la Policía, estos ya no pueden estar al alcance de ser escuchados por la ciudadanía.
Para armar una estrategia o plan de seguridad, se tiene que tener bien claro cuáles son la “causas”, tiene que estar claro que la inseguridad es tan importante, que debe formar parte de una política de Estado, en donde los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, estén involucrados.
El comprar una moto, ya es un estilo de vida, jóvenes, trabajadores, inclusive el sexo femenino, sustituyen el viaje en ómnibus, por el viaje en moto, y al contrario de lo que todos piensan, no es solo por economía (cuotas de 150.000 Gs. mensuales), sino por el tiempo que se gana, según los propios motociclistas.
“Un país desarrollado no es aquel donde el pobre tiene auto, sino aquel donde el rico usa el transporte público”. La inseguridad en los buses es uno de los mayores problemas en nuestro país, personas de todas las edades utilizan los colectivos como medio de transporte, a diario se registran robos en los mismos.
No puede existir seguridad en un país, sin una Policía moderna y profesionalizada. Esto requiere de una excelente formación académica, contar con los recursos humanos y materiales, como la movilidad y comunicación. Pero requiere también de una integridad en sus integrantes, y en ese sentido la corrupción en sus filas sigue siendo el principal factor de falta de confianza en nuestra Policía.