La fiesta sigue siendo argentina...ahora con ayudas

East Rutherford (EE.UU), 9 jul (EFE).- Dos semanas después, la afición argentina volvió a acampar en el aparcamiento del Metlife Stadium, en Nueva Jersey, volvieron a sacar sus parrillas, a teñir de celeste y blanco cada rincón y a entonar sus cánticos, pero esta vez con la ayuda de hinchas de otras selecciones, ya eliminadas que, en algunos casos, se pasaron de previsores.

/pf/resources/images/abc-placeholder.png?d=2001

Argentina y, sobre todo Leo Messi, aglutina apoyos en esta Copa América en la que lucen la albiceleste con el 10 a la espalda aficionados de todo el continente, neoyorquinos de adopción que acuden al Metlife para ver al mejor del mundo.

Volvió el equipo de Lionel Scaloni al Metlife, donde el 25 de junio derrotó a Chile con un gol de Lautaro Martínez, y se repitió la ceremonia. Los saltos de las barras cantando el 'Muchachos', el banderazo previo en Times Square y la fiesta en las afueras del recinto donde, en una jornada normal, los Jets o los Giants congregan a una multitud mucho menos ruidosa.

¿Qué cambió? Desde luego la trascendencia del duelo, ahora a las puertas de una final, y también la presencia de aquellos que soñaron con llegar a la penúltima instancia y se quedaron con las ganas.

Es el caso de la familia Contreras, venezolanos que confiaron sin reservas en la Vinotinto, que fueron previsores sacando las entradas por anticipado, porque lo normal era que el conjunto de Fernando Batista eliminase a Canadá, y ahora confían en que Messi y compañía venguen la derrota de su selección en la tanda de penales.

Vestidos con la camiseta de la Vinotinto y ondeando una bandera venezolana, padre, madre y las dos hijas se pasean entre la multitud argentina. "Vamos con Argentina ciento por ciento, porque Canadá eliminó a Venezuela".

"Compramos las entradas antes de que empezara la Copa América, hace tiempo. Confiábamos en Venezuela. Nos quedamos a solo un gol de estar en semifinales. Nos quedamos con la ilusión, pero de todas formas venimos. Lo importante es el Mundial y que venga aquí (Venezuela) dentro de dos años", indica Mariana, la hija que se encargó de toda la logística.

Enfundados con los colores de la 'Tri', Guido Verdesoto y sus dos hijos, Enzo y Ricardo, son más tibios en su apoyo a Argentina, que eliminó a Ecuador en cuartos, en la tanda de penales, aunque reconocen que merece la pena volver al estadio a ver a Messi.

Viven en Nueva York, también estuvieron en la final de la Copa Centenario en 2016 y no querían perderse esta semifinal, aunque no esté Ecuador.

"Estuvimos bien cerca, bien cerca. Jugaron bien, pero fue buen partido, mereció la pena. Estuvo bien entretenido. Ahora, lo que queremos es que sea un partido entretenido, es lo bueno. No como el de Uruguay, con muchos golpes y todo eso...", indica Guido.

Para su hijo Ricardo, "ver una semifinal de Copa América es algo grande". "Nunca esperamos que Ecuador hubiese llegado a estar cerca. Para nosotros era venir al partido, disfrutar del ambiente. Estos partidos no se dan casi nunca en nuestras vidas a menos de una hora de donde vivimos (...). Somos amantes del fútbol más que nada. Espero que sea un partido entretenido. Si pasa Messi, que siga haciendo historia. Y si pasa Canadá va a ser una historia muy linda para la Concacaf", resalta.

Mientras, la fiesta continúa en celeste y blanco, salpicados de vez por algunos puntos rojos, algún pequeño grupo de aficionados canadienses que se unen en buena sintonía, que tararean los mismos himnos, aunque no sepan muy bien su significado.

Enlance copiado
Content ...
Cargando...Cargando ...