A los 'Redsticks' le bastaba con no perder mientras que los Red Lions necesitaban la victoria para meterse entre los cuatro primeros. En unas instalaciones repletas de aficionados belgas, los locales lograron adelantarse a los tres minutos gracias a un penalti córner de Víctor Foubert y tuvieron varias oportunidades para ampliar su ventaja pero España resistió hasta que, en el último cuarto, logró su objetivo con el tanto de Marc Miralles.
Tras el partido, Max Caldas, seleccionador español, se mostró eufórico: “No sé bien cómo estoy, tengo que asentar lo que ha ocurrido hoy, pero sí estoy feliz por los jugadores y feliz por el hockey español", destacó en unas declaraciones facilitadas por la Federación Española.
"El objetivo era superarnos, aspirar a mejorar esa sexta posición de nuestro ranking y lo de hoy ha sido impresionante. Hemos jugado un partidazo ante un equipazo. Espectacular haberlo sacado adelante (...) Hemos estado muy seguros y maduros, jugando un hockey de altos vuelos", analizó el técnico.
