El boliviano Mamani Mamani lleva su colorido arte a Ecuador para celebrar a Guayasamín

Quito, 9 jul (EFE).- La Casa Museo Guayasamín, en Quito, se llenó este martes del colorido arte del boliviano Roberto Mamani Mamani para celebrar el 105 aniversario de Oswaldo Guayasamín, el artista más universal de Ecuador, en una fiesta acompañada del folclor del altiplano de Bolivia.

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Mamani Mamani llevó hasta la capital ecuatoriana una representación de su obra con pinturas que recrean la pachamama (madre naturaleza) y la maternidad, y con esculturas de animales como el caballo y el sapo, todas plasmadas sobre los intensos colores asociados a la cosmovisión andina.

Así pudo concretar finalmente una invitación para exponer en Quito que Guayasamín le hizo personalmente a Mamani Mamani mucho tiempo atrás, y que hasta ahora no se había podido dar.

"Desde los 4.000 metros (de altitud) vengo como un cóndor a festejar los 3.105 años del 'indio mayor'", dijo el artista aimara en referencia a Guayasamín, que acostumbraba a relativizar su edad y a teorizar con que en su caso podía llegar a ser un ser de 3.000 años de antigüedad.

Con esas palabras del artista ecuatoriano se abrió un acto donde Mamani Mamani recordó que conoció a Guayasamín muy joven hace más de treinta años, cuando recibió el primer premio de un concurso artístico en La Paz donde el célebre artista era jurado, y al entregar el galardón dijo que se lo daba "del indio mayor, al indio menor".

"Yo estoy trayendo colores para que el maestro siga pintando al alaxpacha (cielo o mundo celeste en aimara), y la chacana, el mayor símbolo de la cosmovisión andina", dijo Mamani Mamani.

"No sé si estamos (en Quito) en el centro del mundo, y no sé en qué dirección están mirando ustedes, pero yo siempre veo al sur, porque los ojos de nuestros mayores miraban al sur", añadió.

"Guayasamín no ha muerto"

Mamani Mamani aseveró que "Guayasamín no ha muerto, ha dejado colores, ternura y cosas para que nosotros aprendamos". "Y a nosotros también nos toca dejar (algo) para florecer en la vida y abrazarnos ente nosotros y ese es el sentido de la vida", concluyó el artista.

Mamani Mamani comenzó a pintar a los 8 años con el carbón de los fogones usados en casa para cocinar, siempre fue autodidacta y desde muy joven cosechó premios que le abrieron puertas para mostrar sus creaciones en galerías de EE.UU. y Europa.

Durante el acto conmemorativo, la Fundación Guayasamín firmó un convenio con la empresa suiza Biodry para la instalación de sistemas de eliminación de la humedad en las paredes de la Casa Museo Guayasamín, con el objetivo de preservar el patrimonio del artista ecuatoriano.

Asimismo, también suscribió un acuerdo con el Municipio de Quito para promover la celebración de actividades culturales en los espacios de la Fundación Guayasamín, tanto en la Casa Museo como en la Capilla del Hombre, el museo construido en Quito por iniciativa del artista para rendir homenaje al ser humano y apelar a la integración iberoamericana.

Oswaldo Guayasamín nació en Quito el 6 de julio de 1919 en el seno de una familia humilde, en la que su padre era carpintero y su madre ama de casa.

Primogénito de una familia de diez hermanos, su pasión por la pintura la adquirió desde los 8 años, cuando ya reproducía cuadros y dibujos de estrellas de cine y paisajes en la quiteña Plaza de la Independencia.

El artista murió en Baltimore (Estados Unidos) el 10 de marzo de 1999, tras haber realizado más de 200 exposiciones individuales por América y Europa y haber retratado a grandes personalidades del siglo XX entre los que se encuentran el poeta español Juan Ramón Jiménez, la princesa Carolina de Mónaco, el poeta chileno Pablo Neruda y el presidente cubano Fidel Castro, entre muchos otros.

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