Sequía deja al borde de la quiebra a 10.000 campesinos en la frontera sur de México

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Tapachula (México), 22 ago (EFE).- Dos años de sequía y una prolongada canícula han golpeado unas 45.000 hectáreas de cultivos y tierras ganaderas en la frontera sur de México, donde unos 10.000 campesinos aseguran estar al borde de la quiebra y reclaman al Gobierno una declaratoria de desastre para poder volver a sembrar.

Productores de los municipios chiapanecos de Suchiate, Tapachula, Mazatán, Tuxtla Chico, Metapa y Frontera Hidalgo denuncian pérdidas millonarias por la falta de lluvias, que ha afectado unas 15.000 hectáreas de maíz, 4.000 de soya, 15.000 de plátano, 3.000 de caña de azúcar y 8.000 de potreros para ganado.

Raúl Arroyo Alvarado, presidente de la Unión de Ejidos Emiliano Zapata en Tapachula, aseguró a EFE que los productores atraviesan la peor crisis por sequía que recuerda el campo chiapaneco y advirtió que muchos se han quedado sin recursos después de perder dos siembras consecutivas.

"Pedimos la intervención del gobierno federal, del gobierno del estado y de los gobiernos municipales para que se pongan las pilas (actúen) para que se haga una declaratoria de desastre en cuanto a la sequía para poder acceder a los programas (...) del tema de las sequias", reclamó.

Según Arroyo Alvarado, sembrar una hectárea de maíz cuesta unos 12.000 pesos (unos 640 dólares), una inversión que algunos agricultores han realizado dos veces sin lograr recuperar debido a la falta de agua.

La escasez se refleja también en los ríos del Soconusco, cuyos niveles se encuentran entre el 10 % y el 20 % de lo habitual, según autoridades regionales de Protección Civil, que han registrado además temperaturas superiores a los 40 grados durante la actual canícula.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha explicado que este fenómeno, conocido también como sequía de medio verano, se caracteriza por una disminución de las lluvias y un aumento de la sensación térmica y este año afecta, entre otras regiones, a las costas del Pacífico sur mexicano.

La crisis ha llevado a algunos campesinos a desprenderse incluso de parte de sus tierras para financiar nuevas siembras, según José Manuel Ovalle Sosa, presidente de la Unión de Ejidos David Rey González, que agrupa a una veintena de ejidos de Ciudad Hidalgo.

"Todos los productores estamos en quiebra, sembrar dos veces el maíz y no aprovechar nada, ya estamos llegando al momento donde algunos compañeros vendieron pedazos de sus parcelas o propiedad para poder sembrar", afirmó.

La situación afecta especialmente al maíz. Adrián Nehemías Marquina Alvarado, representante de productores de Frontera Hidalgo, aseguró que en su municipio prácticamente se perdió el cultivo y cifró en cerca del 80 % las pérdidas ocasionadas por la sequía y la canícula.

"Si el gobierno no quisiera escucharlos, pedimos el auxilio y el apoyo a organizaciones internacionales, si tienen los recursos que nos apoyen ya que el campo en el Soconusco está sufriendo (...) y está falleciendo a causa de no tener comida", señaló.

Los campesinos advirtieron de posibles movilizaciones si no reciben respuesta de las autoridades.

El reclamo se produce después de que los gobiernos federal y de Chiapas acordaran este mes conjuntar recursos y programas para impulsar la producción de maíz y reconocieran los efectos de la "crisis hídrica" sobre este cultivo.

Las autoridades plantearon articular apoyos de fertilizantes, semillas, insumos y herramientas, además de estudiar una mayor intervención federal, aunque los equipos técnicos todavía trabajan en la definición del esquema y los paquetes que se aplicarán en cada región.

María Guadalupe Silva Pérez, productora de caña de azúcar del ejido Esperanza, pidió directamente la intervención de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.

"Que nos apoye en esta sequía y esta situación económica tan dura que estamos pasando en nuestro país, pero en nuestro municipio de Tapachula, eso le suplico a ella", expresó.