Sudán documenta 2.250 violaciones contra mujeres desde el inicio de la guerra

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Jartum, 22 ago (EFE).- La ministra de Estado de Sudán para Recursos Humanos y Bienestar Social, Salma Ishaq, informó este sábado de que se han documentado unos 2.250 casos de violación contra mujeres por parte de los paramilitares desde el inicio de la guerra en abril de 2023, aunque advirtió de que la cifra representa solo una pequeña parte.

En una declaración difundida por la televisión estatal sudanesa, Ishaq señaló que también se han registrado casos de secuestro, esclavitud, trata de personas, nacimientos derivados de violaciones y reclutamiento de menores para combatir junto al grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), enfrentadas al Ejército sudanés.

La ministra afirmó que "existen desafíos para el registro de las víctimas, la protección de los sobrevivientes y la reintegración de los niños afectados por la guerra, además de las medidas adoptadas por el Estado para facilitar los servicios y la protección".

Según explicó, los casos documentados de violación se concentran, entre otras zonas, en los estados de Jartum, Gezira, Darfur y Kordofán, aunque hay numerosos episodios que no han sido registrados oficialmente.

Ishaq atribuyó a las FAR el 98 % de las violaciones documentadas contra mujeres y niños, mientras que responsabilizó del resto a civiles que "se aprovecharon de la proliferación de armas".

La ministra indicó, además, que se han registrado unos 400 nacimientos como consecuencia de violaciones desde el comienzo del conflicto.

No obstante, advirtió de que esta cifra tampoco refleja la dimensión real del problema, debido al temor de muchas supervivientes al estigma social y a que algunos nacimientos se produjeron en países vecinos donde mujeres embarazadas buscaron refugio.

Asimismo, denunció el secuestro de decenas de mujeres de los estados de Jartum y Gezira, que, según afirmó, fueron vendidas como esclavas en Chad y la República Centroafricana.

Señaló que organizaciones de derechos humanos y Naciones Unidas han confirmado informaciones sobre estos casos y aseguró que todavía hay niñas secuestradas y sometidas a esclavitud en prisiones y centros de detención de Darfur.

Ishaq relató que algunas personas se pusieron en contacto con ella después de que niñas secuestradas fueran recuperadas y regresaran desde Chad, tras gestiones con las autoridades de seguridad de ese país.

En cuanto a los menores vinculados al conflicto, la ministra explicó que el Gobierno del estado del Nilo recibió a 70 niños que habían combatido con las FAR y que fueron entregados por el Comité Internacional de la Cruz Roja.

Los menores recibieron atención psicológica y social, además de formación profesional para facilitar su reintegración antes de regresar con sus familias.

Actualmente, agregó, unos 300 menores de 18 años que colaboraron con las FAR permanecen en un centro situado en la zona de Soba, al este de Jartum.

Según Ishaq, UNICEF se encargará de su formación y rehabilitación, mientras otras organizaciones colaboran con las autoridades sudanesas en programas de apoyo psicológico y social para mujeres y niños.

La guerra en Sudán ha provocado la muerte de decenas de miles de personas y ha dividido militarmente el país de oeste -a manos de las FAR- a noreste -controlado por el Ejército-, mientras que también ha obligado a unas 14 millones de personas a abandonar sus hogares, lo que ha convertido al país en el escenario de la peor crisis de desplazamiento del planeta, según la ONU.