Ucrania prepara su sistema energético para un invierno difícil en medio de ataques rusos

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Leópolis (Ucrania), 22 ago (EFE).- Ucrania está preparando su infraestructura energética para otro invierno difícil, mientras los ataques rusos contra las instalaciones de generación de electricidad y extracción de gas se intensifican ante la llegada de la temporada más fría y Moscú insinúa que intentará una vez más "congelar" al país invadido.

Varias instalaciones energéticas resultaron dañadas en Odesa el sábado, según la empresa DTEK. El martes, una central térmica propiedad de la empresa ya dejó de producir electricidad tras sufrir daños importantes. Los ataques se produjeron poco después de que Rusia rechazara una propuesta de alto el fuego y su Ministerio de Defensa advirtiera que los ucranianos sufrirían un invierno gélido.

Según informó Naftogaz el lunes, las instalaciones de extracción de gas también fueron atacadas 13 veces la semana anterior, lo que eleva el número total de ataques en 2026 a 293, el doble que en años anteriores.

La escasez de munición antiaérea suscita preocupación ante la posibilidad de que se repita la situación del invierno anterior, cuando millones de ucranianos pasaron muchas horas, o incluso días enteros, sin electricidad ni calefacción a temperaturas bajo cero.

Preparar la infraestructura de Ucrania para el invierno es "una prioridad clave" y "el trabajo continúa las 24 horas del día, los 7 días de la semana", declaró el ministro de Energía, Denis Shmihal, ante el parlamento el viernes.

Según él, el sistema energético de Ucrania puede cubrir actualmente 15 GW de consumo con su propia generación e importaciones. Hasta la fecha, en 2026 se han reparado unos 4,8 GW de capacidad de generación que resultaron dañados por los ataques rusos el invierno pasado, y se espera que otros 4 GW se restablezcan para finales de año.

Para reparar las centrales térmicas dañadas y otros equipos, Ucrania ya ha recibido más de 3.300 toneladas de equipos procedentes de centrales térmicas desmanteladas en Lituania y Alemania, y espera recibir entregas de Letonia.

Cuarenta países están ayudando a acumular el equipo y los fondos necesarios para reparar el sistema durante el invierno, con el recuerdo aún fresco del déficit de 6 GW que se produjo en el punto álgido de los ataques rusos el invierno pasado.

Las centrales nucleares siguen siendo la columna vertebral del sistema. Tres de los nueve reactores bajo el control de Kiev están en mantenimiento, mientras que cinco ya han sido reparados.

Ucrania también ha instalado 1,8 GW de instalaciones de generación de energía a base de gas de menor tamaño y espera poner en marcha otros 0,8 GW para finales de año.

El gobierno continúa supervisando la construcción de estructuras de protección en puntos clave de la red eléctrica, habiéndose erigido hasta el momento 200 para brindar cierta protección contra drones y fragmentos de misiles.

La eficacia de las defensas aéreas determinará cuánta electricidad podrá generar y transmitir el sistema este invierno a ciudades como Kiev y Odesa.

La escasez de interceptores necesarios para derribar misiles balísticos, combinada con el creciente uso de drones más rápidos por parte de Rusia, está alimentando la ansiedad entre los ucranianos en medio de las advertencias oficiales de "un invierno difícil".

Mientras muchos siguen abasteciéndose de baterías portátiles, mantas y leña, algunos están considerando mudarse al campo, donde podrían disponer de calefacción y suministro de agua autónomos.

“Los riesgos son, sin duda, graves”, pero el sistema energético de Ucrania “aún cuenta con un margen de estabilidad significativo”, afirmó Volodimir Omelchenko, experto sénior en energía del Centro Razumkov en Kiev.

Ucrania puede importar hasta 2,5 GW de electricidad de Europa y está expandiendo rápidamente su capacidad de energías renovables, como las centrales eólicas, señaló.

Aunque Rusia está atacando las instalaciones de extracción de gas de Ucrania, el país ha acumulado más gas (14.300 millones de metros cúbicos) que en la misma época del año pasado.

Los enormes depósitos subterráneos de gas no pueden ser destruidos por Rusia y el país debería tener suficiente para pasar el invierno, según coinciden los expertos y el gobierno, a pesar de que los ataques rusos amenazan con dejar a cientos de miles de personas sin calefacción fiable en Kiev y otras grandes ciudades.

Kiev ya ha advertido a Rusia que también sufrirá las consecuencias de tales ataques, prometiendo "imitar" las acciones de Moscú a medida que Ucrania intensifica sus propios ataques contra refinerías de petróleo rusas y otras infraestructuras.