24 de agosto de 2026

El 21 de mayo se celebra el Día Mundial de la Lactancia Materna, una ocasión para destacar la importancia de esta práctica natural y beneficiosa para la salud de los bebés y las madres. Durante este día, se busca promover la creación de entornos favorables para la lactancia y la eliminación de barreras que dificultan esta práctica.

La lactancia materna es importante porque es la mejor forma de alimentar a los bebés y beneficia también a la madre. Se insta a la donación, ya que la mujer lo puede hacer todo el tiempo que dé de mamar: desde que nace el bebé hasta los dos, tres o cuatro años de vida.

Un estudio reciente encontró que productos de belleza como tinturas para el cabello pueden contener PFAS, químicos dañinos que se acumulan en el cuerpo. Se recomienda evitar estos productos durante el embarazo y la lactancia debido a los riesgos para la salud del bebé, como parto prematuro y problemas de desarrollo.

Con la declaración de “emergencia internacional” por la mpox, antes conocida como viruela del mono, resurgen nuevamente preguntas sobre esta enfermedad, ya sean sus síntomas, tratamientos o qué se debe hacer en caso de contraerla. Una de las dudas más frecuentes es qué pasa en el caso de la lactancia y para la respuesta sobre qué se debe hacer en este caso, el infectólogo Hernán Rodríguez aborda la situación.

La lactancia empieza apenas el bebé ha llegado al mundo y el neonatólogo lo coloca en la panza de la mamá, y va reptando hasta el pecho, reconociendo el olor del calostro, y toma la leche materna. Allí se evita la hipoglucemia y comienza el mejor regalo de amor que hará que crezca sano y con autoestima.