27 de Mayo de 2015 13:40

 

Acusaciones de larga data

Un nuevo escándalo de corrupción sacudió a la matriz del fútbol mundial, la FIFA, que vio como algunos de sus miembros y exmiembros fueron detenidos en el marco de una investigación. Las acusaciones no son recientes.

Al ser el deporte más popular del mundo, el fútbol se convirtió en un verdadero negocio que mueve anualmente miles de millones de dólares en conceptos como derechos de televisación o merchandising. Y detrás de esas grandes sumas, llegan también los rumores de corrupción.

El de Nicolás Léoz, paraguayo que ocupo durante casi 30 años el cargo de presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol, otrora miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA y amigo del titular de la matriz del fútbol mundial, Joseph Blatter, fue un nombre que varias veces fue vinculado a hechos de corrupción.

La primera denuncia grave contra el dirigente paraguayo de 86 años surgió en 2006, cuando el diario británico The Guardian publicó que el entonces titular de la Conmebol habría recibido sobornos por unos 211.625 francos suizos (unos 180.000 dólares) que fueron pagados durante los primeros meses del año 2000. La acusación surgió durante la investigación judicial de la bancarrota de ISMM, titular a su vez de ISL, la poderosa firma de marketing de la FIFA que quebró en 2001.

ISMM tenía a su cargo la reventa de los derechos de televisación de la FIFA para las Copas del Mundo de 2002 y 2006, excluidos los mercados de Europa y Estados Unidos, mientras que su vinculada ISL Worldwide, administró la distribución global de las licencias de mercadeo para ambos torneos.

Ese mismo año, el periodista inglés Adrew Jennings presentó una flamante obra donde acusaba a altos dirigentes de la FIFA, como Joseph Blatter, de recibir sobornos. Jennings, vetado por la FIFA, mantuvo conversaciones con diferentes personas para escribir su libro y disponía de cerca de 5.000 documentos internos de este máximo organismo mundial que avalan su teoría de corrupción.

Cuatro años después, en 2010, un diario suizo volvía a lanzar acusaciones contra Léoz y otros dirigentes del balompié de diferentes puntos. Según el diario Tages-Anzeiger, el brasileño Ricardo Teixeira, el entonces presidente de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), Issa Hayatou, y su homólogo sudamericano, el paraguayo Nicolás Léoz, estuvieron vinculados a una lista secreta de pagos tras la bancarrota de la ISL, la misma de la que ya se había hablado tiempo antes. La BBC de Londres también se haría eco de estas versiones.

Estas acusaciones salieron a la luz días antes de que se eligieran las sedes para los mundiales de 2018 y 2022, que terminaron recayendo en Rusia y Qatar, respectivamente. Elecciones que generarían varios escándalos años después. Pero sigamos con el orden cronológico.

Dos de los miembros del Comité Ejecutivo de la FIFA, el nigeriano Amos Adamu y el tahitiano Reynald Temarii, fueron separados de la votación por el Comité Etico, tras la difusión de un video en el Sunday Times en el que pedían dinero a cambio de su voto.

En aquel entonces, Léoz aseguraba que todo se trataba de una cuestión poco seria.

En 2011, las acusaciones comenzarían a apuntar también al brasileño Joao Havelange, ex presidente de la FIFA y entonces miembro del Comité Olímpico Internacional (COI). En aquel entonces era investigado no solo por su manejo como titular de la matriz del fútbol, a la que comandó entre 1974 y 1998, sino también en el seno del COI.

Ese mismo año, Karl-Heinz Rummenigge, dirigente de Bayern Múnich, acusaba a la FIFA de ser “un nido de corrupción”. Estas declaraciones del alemán se dieron días después de que la comisión ética de la FIFA echó de por vida al qatarí Mohamed bin Hammam, acusado de pagar sobornos a cambio de votos en las elecciones a la presidencia que terminó ganando Blatter en junio.

En 2013, otra vez las acusaciones sacudieron a un Nicolás Léoz que pensaba ya en una posible nueva reelección al frente de la Conmebol. Otra vez, se hablaba de su vinculación con supuestos sobornos recibidos por la ISL.

“(Leoz) fue identificado durante un tribunal penal suizo en 2008 por haber recibido sobornos del antiguo socio de marketing de la FIFA, la ISL, que cayó en bancarrota en 2001 con deudas de US$ 300 millones. El resultado de la investigación reveló la amplia práctica de la compra de influencia a autoridades deportivas”, decía el reporte de la agencia Associated Press firmado por el periodista Graham Dunbar.

La nota relataba que, de acuerdo a documentos del juzgado, Leoz recibió en 2008 supuestamente US$ 130.000 de la ISL. Luego, la BBC publicó que el dirigente llegó a cobrar hasta US$ 730.000, todo esto en concepto de sobornos. Tras la publicación de estos informes, Nicolás Léoz decidió presentar su renuncia al Comité Ejecutivo de la FIFA y poner a disposición su cargo al frente de la Conmebol, donde debía permanecer hasta este año. En su lugar asumiría el uruguayo Eugenio Figueredo, hoy detenido en Suiza y sobre quien enseguida aparecieron denuncias de corrupción desde su país natal.

El Comité independiente de Ética creado en julio de 2012 por la FIFA, concluyó a fines de abril de 2013 que el expresidente Joao Havelange así como Ricardo Teixeira, expresidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), y Nicolás Leoz, recibieron “cantidades considerables” en sobornos a cambio de derechos por los mundiales. Sin embargo, todos las sacaron barata al presentar sus respectivas renuncias.

En principio, Léoz aseguraba que no había robado un solo centavo a la FIFA. Mientras que era alabado por algunos dirigentes que aspiraban a sucederlo en el cargo de titular de la Conmebol, el escándalo tomaba proporciones tales que en Chile, por ejemplo, decidieron sacarle su nombre a una calle.

Meses después, terminaría reconociendo que recibió US$ 130.000 por parte de la empresa que manejaba los derechos televisivos de la FIFA pero que la suma sirvió para construir cuatro escuelas para indígenas.

Las denuncias de corrupción contra la FIFA no pararon. En junio del año pasado, el diario “The Sunday Times”, reveló que el exdirectivo de la FIFA Mohamed ben Hammam efectuó pagos por unos 5 millones de dólares a responsables de fútbol africanos para comprar el Mundial de 2022 para Catar. Ese mismo mes, el astro argentino Diego Armando Maradona, denunció también supuestas corruptelas en la matriz del fútbol y exigió la persecución de aquellos vinculados a estos ilícitos.

En horas de la madrugada de este miércoles, cerca de una decena de dirigentes y exdirigentes de la FIFA fueron detenidos en Suiza, donde se encontraban esperando para participar del congreso de la matriz del fútbol en la que se elegiría al nuevo titular de la matriz del fútbol en el marco de una investigación llevada a cabo por autoridades suizas y estadounidenses. Se hablan de sobornos de hasta US$ 150 millones.

Entre los implicados, figuran los nombres de cinco latinoamericanos: el paraguayo Nicolás Léoz, el uruguayo Eugenio Figueredo, el costarricense Eduardo Li, el nicaragüense Julio Rocha y el venezolano Rafael Esquivel.

 
 

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