Ante la noticia de que Bolivia, país asociado al Mercosur, sería invitado por el Brasil para incorporarse como miembro pleno del mismo en la próxima Cumbre, considero oportuno hacer conocer que no es un hecho nuevo. Este anuncio se enmarca una vez más, dada la actual conformación política y el propio futuro del Mercosur, en un evento que busca generar un impacto político antes que económico, por parte del Gobierno del Brasil. Lo haría en su afán de buscar consolidar un liderazgo en la región en detrimento del estado de derecho en el Mercosur. En efecto, pareciera que esta invitación está saliendo de la galera de un mago y ex profeso omiten referirse a la decisión Mercosur CMC/DEC.N° 01/07, por la cual se acogía con satisfacción la predisposición del Gobierno de la República de Bolivia de iniciar los trabajos que permitan al país la plena incorporación al Mercosur, expresada mediante nota del presidente Morales dirigida a la Presidencia Pro-Tempore del Mercosur, en fecha 21 de diciembre del 2006. Para dicho efecto, se deberá tener en cuenta lo que dispone el Tratado de Asunción y en particular su Art. 20, además del Protocolo de Ouro Preto y la Decisión 28/05 del CMC por la cual se reglamenta el Art. 20, que refiere al ingreso de nuevos miembros. Dicha Resolución, en su parte operativa, dice: “Art. 1– Acoger con satisfacción la predisposición del Gobierno de la República de Bolivia de iniciar los trabajos que permitan al país la plena incorporación al Mercosur.
17 de enero de 2026