Aunque la Presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, calificó al Acuerdo con el Mercosur como una “necesidad estratégica” para la Unión Europea (UE) y su firma se celebró con gran pompa en Asunción, el Parlamento Europeo lo derivó al Tribunal de Justicia Europeo para que emita un dictamen sobre su compatibilidad con las normas de la Unión. En realidad, se trata más bien de una maniobra dilatoria antes que una real preocupación por la legalidad del instrumento, ya que su larga negociación pasó por el delicado tamiz de las comisiones y fue sometido a una revisión final exhaustiva.
Finalmente, en setiembre de 2008, se realizó en la sede de la ONU, en Nueva York, la Revisión de Mitad de Período del Programa de Acción de Almaty. En la misma, las delegaciones de la ONU, los organismos financieros y expertos internacionales pasaron revista a lo avanzado desde 2003. La Organización reiteró el mandato de proseguir los trabajos para atender las prioridades identificadas. Sin embargo, la reunión reconoció, entre otros, que:
