"Estoy contento, porque es importante tener un diálogo, expresar puntos de vista y opiniones. Han pasado muchas cosas en las últimas semanas y es importante escuchar y ser capaz de expresar tus sentimientos. Muy contento con el apoyo que tengo aquí", declaró a los micrófonos de la FIFA.
El mandatario llegó este sábado a la República Dominicana para continuar su "fructífera colaboración" en medio de la crisis por su gestión del máximo organismo internacional del fútbol a causa de la iniciativa FIFA Forward Enterprise (FFE).
"Estoy muy contento de estar en la República Dominicana para hablar sobre cómo podemos continuar nuestra fructífera colaboración, con el objetivo de seguir fortaleciendo el fútbol y crear más oportunidades para la juventud del país y de la región a través del deporte y de nuestro hermoso juego", había publicado en sus redes sociales.
"He recibido una bienvenida muy cálida. Un país muy bonito. Estamos aquí para discutir proyectos e ideas. Esta reunión tiene lugar en torno a un torneo sub-14 de la región, uno de esos torneos que tienen lugar gracias al programa FIFA Forward", añadió Infantino.
Infantino se reunió con Kelvin Cruz, ministro de Deportes y Recreación; con José Deschamps, presidente de la Federación dominicana de fútbol; con Benny Metz, comisionado nacional de fútbol; y con Garibaldy Bautista Lorenzo, presidente del Comité Olímpico nacional dominicano, entre otras personalidades del deporte.
"Ya sea en África, en Asia o en el Caribe, todo el mundo reconoce, acepta y respeta el trabajo transformador que hemos hecho los últimos 10 años. Hemos hecho de la FIFA lo que es ahora. Es importante que recordemos que estamos aquí con un trabajo: hacer que crezca el fútbol en todos los lugares del mundo, en cada uno de sus 211 países", terminó.
La Federación dominicana está afiliada a la Concacaf, la cual mostró su oposición al proyecto de FFE en un comunicado respaldado por sus 41 federaciones. "Los miembros expresaron su profunda preocupación por la falta de un debido proceso en torno a la propuesta, el plazo artificialmente corto impuesto y la ausencia de revisión o aprobación por parte de los órganos de gobernanza competentes de la FIFA", decía el texto.
La figura de Infantino ha sido muy cuestionada en las últimas semanas, sobre todo por la UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la de Norte, Centroamérica y el Caribe (Concacaf), por el proyecto para vender a inversores privados una participación del 20 % de los derechos comerciales del Mundial por unos 4.200 millones de dólares.
