Un 26 de marzo “diferente”

Hace 21 años en Paraguay vivimos un marzo convulsionado debido al asesinato del vicepresidente Luis María Argaña. Fue un martes 23 de marzo, a partir de ahí mucha gente se juntó en las plazas frente al Congreso y lo peor se vino el viernes 26. Un partido de fútbol se jugó ese día.

https://arc-anglerfish-arc2-prod-abccolor.s3.amazonaws.com/public/I4QGWLSBJRHKVB33E2JXTVHG2E.jpg

Como sucede en cada marzo esa semana coincidió con la venida de los campesinos a pedir reivindicaciones para ellos. Desde el asesinato de Argaña el ambiente en nuestro país fue muy denso, gente que pedía la salida del presidente Raúl Cubas Grau, que arresten al General Lino Oviedo a quien muchos acusaban del asesinato.

El 24 de marzo parecía que no se podía llevar a cabo ni un solo partido, pero Cerro Porteño esa noche recibía al Corinthians en la Olla. El equipo brasileño esa semana tenía que jugar sus partidos en Paraguay, primero ante el Ciclón y luego contra Olimpia.

El juego entre Olimpia y el equipo de Brasil estaba marcado para el viernes 26 en el estadio Defensores del Chaco. Horas antes del inicio del partido comenzaron los problemas en las inmediaciones del Congreso. Los manifestantes comenzaron a lanzar bombas de todo tipo, pero en medio de eso también había disparos de armas de fuego.

PUBLICIDAD

Muy poca gente se llegó hasta el Defensores del Chaco para ver el partido, ni siquiera las radios que habitualmente siguen las transmisiones estaban dedicadas ese día al fútbol, la única que estaba era la radio del estado.

Así empezó el partido y Olimpia llegó a ponerse en ventaja en la primera etapa con un gol del uruguayo Marcelo Paredes. El árbitro de ese partido fue el argentino Horacio Elizondo. El primer tiempo se fue con la victoria parcial del decano.

En el entretiempo se vino un corte de luz que asustó a los que estaban en el estadio, público, periodistas, jugadores y técnicos. Tal fue así que al retornar los equipos nos dimos cuenta que alguien fundamental no retornó con los franjeados, el técnico.

PUBLICIDAD

Era nada más y nada menos que el uruguayo Luis Alberto Cubilla. El “Negro” había vuelto por enésima vez al decano y esa noche pensó que habría un golpe de Estado en nuestro país y como su casa estaba cerca del Regimiento Escolta Presidencial tuvo miedo por su familia y fue a acompañarlos.

Olimpia estaba siendo dirigido por Guillermo Giménez en la segunda mitad y Corinthians pudo dar vuelta el marcador con goles de Vampeta y Ewerthon.

La salida fue complicada para los que asistieron al estadio, la gente estaba prendida escuchando las radios para saber lo que estaba sucediendo y los informes eran de terror, muchos muertos y heridos eran trasladados a los diferentes hospitales. El fútbol definitivamente ese día 26 de marzo de 1999 pasó a un segundo plano.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD