Gastón Olveira detalla todo lo que conllevó entonar el himno nacional

Los integrantes del equipo albirrojo entonando el himno nacional paraguayo, previo al duelo amistoso ante Grecia, disputado en Atenas.
Los integrantes del equipo albirrojo entonando el himno nacional paraguayo, previo al duelo amistoso ante Grecia, disputado en Atenas.

El debut de Gastón Olveira con la selección paraguaya ante Grecia es la culminación de un proceso de identidad que el portero asumió con una convicción profunda. En una charla con el programa uruguayo Carve Deportiva, el guardameta de Olimpia —recientemente nacionalizado— revivió las sensaciones de aquel estreno y, especialmente, el significado de entonar el himno nacional paraguayo por primera vez defendiendo el arco de la Albirroja.

Al ser consultado sobre el impacto emocional de ese momento y la responsabilidad que conlleva su nueva nacionalidad, Olveira fue categórico sobre su postura. “La situación, como dije, yo el día que fui a jurar la bandera sabía todas las condiciones de lo que se iba a venir y, como digo, lo asumí por completo. Lo asumo desde el corazón, lo asumo desde lo profesional, lo asumo desde lo social; y es una responsabilidad y un compromiso total de mi parte”, explicó el futbolista.

Para el “Tonga”, el acto de cantar no es un simple protocolo, sino una declaración de principios: ”Entonces, en todo lo que a mí se me presente para representarlo, lo voy a hacer de la mejor manera y, si me toca estar poniéndome la camiseta de la selección, voy a cantar el himno, porque es la mejor manera de respetar la camiseta que puedo encontrar. Lo hice con mucha pasión. Obviamente, todo el mundo sabe que soy nacionalizado, que no nací acá, pero es mi manera de entregarme por completo a esta causa”.

El proceso de aprendizaje del himno también tuvo sus matices técnicos y sociales. Olveira confesó que, si bien el entorno cotidiano en Paraguay le permitió familiarizarse con ciertas estrofas, la preparación formal fue más exigente. “El estribillo sí, ya lo tenía más o menos, porque acá —en temas de publicidad de la tele, la gente en la calle, en todos lados— se escucha. Por completo me lo aprendí para hacer el examen de la nacionalidad y lo que me faltaba un poco era el tema del cómo cantarlo, de escribirlo. Ya lo sé por completo, pero el cómo cantarlo, el acento para cantarlo, era un poco lo difícil; pero ahí acompañado, siguiendo las voces de los compañeros, le puse el toque. Y bueno, el estribillo también es una de las partes más fáciles de acordarse”, detalló sobre su inmersión cultural.

Finalmente, consciente de que todas las miradas estaban puestas sobre él durante el protocolo previo al pitazo inicial, el arquero reafirmó que su entrega va mucho más allá de lo que sucede bajo los tres palos. “Eran cosas que ya las había asumido, las tenía muy claras en mi cabeza. Todo el mundo me preguntaba y a todo el mundo le decía que lo iba a cantar. Por lo mismo que te digo, el compromiso: no puedo comprometerme solo dentro de la cancha, solo cuando me convocan, solo cuando me pongo la camiseta. El compromiso mío es total. Acá, a nivel social, es algo que se mueve mucho, generó muchas repercusiones; entonces ya es algo que, como digo, no es solo ni Gastón Olveira ni Olimpia, hoy por hoy ya es Paraguay en general, entonces me involucro con todo”, concluyó, sellando así un vínculo que trasciende lo estrictamente futbolístico.

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